El 27 de octubre pasado, poco después de que Elon Musk pagara $44 mil millones por la red social Twitter, se hizo popular el hashtag #TwitterMigration.
Una de las causas principales fueron los planes revelados por el propio Musk para la red social, y esto propulsó inmediatamente a que los usuarios de Twitter empezaran a buscar diferentes plataformas para compartir noticias, opiniones o las típicas fotos de mascotas.
Se están empezando a tener en cuenta a plataformas jóvenes que van sacando la cabeza del agua, además del resurgimiento de sitios populares como Tumblr, Discord y Reddit.
El empuje de Mastodon, plataforma open-source
Desde el 27 de octubre Mastodon vio como se dieron de alta hasta 500 mil personas, es decir el total de usuarios que contaban antes de esa fecha. Mastodon es una plataforma de microblogging de código abierto. Mastodon y Twitter difieren principalmente en que Mastodon está descentralizado, mientras que Twitter está centralizado bajo las manos de una sola empresa.
Como resultado, cualquier persona o cualquier organización puede configurar un servidor, y alojar usuarios en él. Estos servidores simbolizan con frecuencia ciertos lugares o regiones. Los usuarios pueden hablar con otros miembros de ese servidor una vez que se hayan unido o publicar en el universo federado (o fediverso). A menos que un usuario opte por no participar, la comunidad de Mastodon puede leer los mensajes publicados en la mayoría de los servidores.
Un mensaje de Mastodon, o “toot” (diente en inglés), puede contener hasta 11.000 caracteres, en contraste con Twitter, donde los mensajes están limitados a 280 caracteres. Otra distinción es cómo los usuarios encuentran el contenido: Mastodon carece de las sugerencias algorítmicas de Twitter. Lo que ves depende de a quién sigues y de lo que comparten.
No todos están aprovechando el momento bajo de Twitter
Cohost también está progresando aunque con mayores dificultades. Con sus colores pastel, un insecto sonriente como mascota y valores similares a Mastodon, la red da la impresión de ser una versión más tierna de Twitter. Más de 17.000 nuevos usuarios están en lista de espera por el alto número de altas en el último mes y los tres desarrolladores del sitio están trabajando sin descanso para mejorar la situación. Por ello, es poco probable que pueda competir con Mastodon, y mucho menos con Twitter.
Truth Social, el intento de Donald Trump de competir contra la plataforma que bloqueó su cuenta en 2021, está peor parado aún. Los inversores no parecen dispuestos a invertir más dinero puesto que está perdiendo dinero y los ingresos por publicidad son escasos. Muchos usuarios de Twitter evitarán una plataforma creada para conservadores.
El derrame de usuarios podría beneficiar a plataformas de otras industrias
Al final de cuentas, si Twitter termina convirtiéndose en un entorno digital que espante a los usuarios, el tiempo que una persona pase en el celular durante momentos de ocio también podría repartirse en otras aplicaciones.
En los últimos tiempos por ejemplo, las plataformas de iGaming están atrayendo a muchos usuarios que buscan juegos tradicionales como el póker, blackjack o los tragamonedas en versiones digitales. Los avances tecnológicos permitieron imitar a la perfección la experiencia de juego de las diferentes modalidades que uno se encuentra en un casino físico, pero además, permitieron agregar capas de valor que mejoran la experiencia de los jugadores. Desde nuevos juegos como el lightning roulette o los gameshows hasta ofertas especiales como los bonos de recarga en casinos que permiten a los jugadores apostar sin la necesidad de usar su propio dinero. Agregamos a esto la incesante oferta de juegos como las máquinas tragamonedas que disponen de nuevos títulos cada semana, y lo que nos queda es una oferta de entretenimiento muy completa para los usuarios.
Al mismo tiempo, el mundo del streaming y el “video on-demand” está creciendo cada vez más a pasos agigantados. Con plataformas como Twitch que están compitiendo mano a mano contra YouTube. Habiendo nacido hace algunos años como una plataforma dedicada a la difusión de partidas de videojuegos, Twitch se convirtió en una red social multifacética en donde se pueden encontrar desde programas de deporte, hasta conciertos y cursos de cocina.
La creciente audiencia de Twitch también indica hacia donde está mutando los patrones de consumo de contenido de los usuarios de internet, y si Twitter fuera a seguir por el mismo camino decreciente, las plataformas de streaming también podrían adquirir una mayor parte del mercado.
