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PITA LADDAGA

La escuela da a los padres información sobre el desempeño del niño a través de las calificaciones

Las calificaciones nos dan cierta idea de cómo está progresando nuestro hijo en la escuela, el nivel de esfuerzo que realiza, el dominio que tiene sobre ciertos aprendizajes y cuáles son sus logros y dificultades.
Las calificaciones son importantes en la medida en que serán su tarjeta de presentación en otras escuelas o instituciones y de ellas dependerá que siga estudiando. Además el niño que logra buenos resultados en la escuela se siente satisfecho; el éxito le produce alegría, confianza y bienestar interior.
Los padres debemos propiciar que nuestro hijo consiga aprobar con buenas notas, pero también apoyarlo para que valore sus logros y su esfuerzo sin depender de opiniones ajenas.
Aún cuando las calificaciones resultan útiles, son indicadores incompletos
El desempeño y los conocimientos de un niño no siempre coinciden con lo que muestra su boleta de calificaciones. Debemos considerar también otros criterios para valorar los avances en el aprendizaje de nuestro hijo. Los padres tenemos que observarlo con mucho cuidado para poder apreciar su comprensión de cada materia, su interés por aprender, su motivación para esforzarse y trabajar, sus inclinaciones e intereses, sus habilidades y limitaciones personales.
Que hacer ante las malas calificaciones?
Antes de juzgar la situación, es necesario averiguar los motivos del bajo rendimiento de nuestro niño. Las causas pueden ser muy variadas. Quizá, teniendo la capacidad, obtenga malas notas porque no está motivado, no estudia lo suficiente o no se esfuerza lo necesario. Seguramente existen algunas razones de ese desinterés, por lo que conviene preguntarle y preguntarnos qué le sucede, cuáles son sus dificultades y que podemos hacer para ayudarle.
También podría suceder que sufra problemas emocionales, que sea indisciplinado, le falten bases para resolver los problemas ( si no ha aprendido a sumar bien, la multiplicación le será muy difícil), o bien, que no sepa cómo estudiar y llegue mal preparado a los exámenes.
Aunque se considera que los exámenes no dan la medida exacta de los conocimientos de los alumnos, son el método de evaluación que más se usa. Pensemos lo que pensemos de ellos, los exámenes son parte de la vida del niño y tiene que aprenderá resolverlos.
Para sentirnos tranquilos y lograr buenos resultados en la escuela, el niño tiene que desarrollar ciertas habilidades, tanto para preparar los exámenes como para contestarlos.
Un examen no puede preparase bien si solo se estudia el día anterior y se trata de memorizar en una tarde toda la información del curso. Con esta práctica, el niño se indigesta de datos, los olvida muy pronto y se enfrenta a la prueba con nerviosismo.
El conocimiento es un proceso que ocurre todos los día y que requiere una gran variedad de elementos: asistir a clases, poner atención, interesarse, hacer preguntas, relacionar los nuevos conocimientos con lo que ya se sabe. Los exámenes casi siempre están planteados de tal forma que los niños que hayan cumplido con su trabajo durante el año puedan aprobarlos.
Crear mapas mentales puede ayudar a lo niño a estudiar
Un mapa mental es una imagen que representa no sólo la información, sino también las relaciones entre las distintas ideas. Generalmente los mapas mentales se diseñan en una hoja blanca e incluyen colores, fechas, símbolos, dibujos y palabras claves que ayudan a recordar los conceptos con facilidad.
El procedimiento es el siguiente:
-En medio de la hoja, se escribe o se dibuja la idea central.
– De la imagen central salen ramas con las ideas principales. Las ramas se pueden dibujar con diferentes colores y sobre cada una se coloca un dibujo o se escribe una palabra clave y sobre cada una se coloca un dibujo o se escribe una palabra clave en letra de imprenta.
-Las ideas secundarias se escriben sobre líneas más delgadas que salen de las ramas principales y se dibujan del mismo color que éstas.
-El conjunto de las ramas forma una estructura en la que todos los elementos están conectados.
-Cualquier idea nueva que se agregue puede encontrar lugar en la estructura en la que todos los elementos están conectados.
Los mapas mentales generan nuevas ideas en el niño, le ayudan a estudiar de una manera creativa y a organizar sus trabajos en pocos minutos.
Cada niño desarrolla mapas mentales según sus gustos. Los mapas mentales despiertan la imaginación, facilitan las asociaciones, desarrollan memoria la memoria, ayudan a organizar, a analizar y a entender mejor la información. Es conveniente que el niño guarde los mapas mentales que va dibujando para utilizarlos al preparar sus exámenes. Se sugiere que practiquen los papás y el niño la construcción de mapas mentales, son muy útiles para cualquier edad.

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