PITA LADDAGA
Familia y Escuela. Un Equipo a favor del niño
La educación es un proceso que funciona mejor cuando todos los participantes colaboran entre síLa mejor educación se obtiene cuando padres, niños y maestros trabajan juntos y en armonía. Para ayudar al niño a desarrollar todas sus capacidades y a superar los retos que le plantea la escuela, es importante establecer una comunicación permanente con el maestro y compartir información sobre los avances, los intereses, los talentos, las limitaciones y los problemas de nuestro hijo.
Los padres necesitamos conocer lo que pasa en el salón de clases y el maestro lo que sucede en casa.
Es conveniente ponernos en contacto con él, no sólo cuando existe un problema sino también cuando las cosas marchan bien; felicitarlo si algún proyecto nos parece especialmente positivo y mandarle notas para agradecer algún esfuerzo especial.
Mantener con el maestro una relación de confianza y colaboración enseña al niño a apreciar y a sentirse solidario con su escuela.
Los niños aprenden mejor de las personas que respetan. Cuando los padres nos referimos al maestro con aprecio, enseñamos a nuestro hijo a estimarlo y creamos una actitud positiva hacia él. Hablar mal del maestro no beneficia al niño.
Es recomendable entrevistarnos varias veces con el maestro durante el año escolar.
Además de presentarnos con el maestro o la maestra al principio del curso, es importante realizar visitas de seguimiento a lo largo del ciclo escolar. Si existiera algún acontecimiento o problema que afecte a nuestro hijo es necesario solicitarle una cita lo antes posible. Antes de la entrevista, conviene ponernos de acuerdo con el maestro para que ambos tengamos tiempo de prepararla adecuadamente. Podemos escribir los temas y asuntos que nos gustaría tratar, las preguntas y las observaciones que queremos hacerle, tanto en lo que se refiere a los estudios, como a la adaptación, sociabilidad y comportamiento del niño.
Nuestro hijo es el personaje principal de la entrevista
Es indispensable platicar con él antes de la reunión para evitar que se preocupe, explicarle que queremos ayudarlo a estar más contento y a mejorar en la escuela, preguntarle si hay algún tema que él quiere que platiquemos con el maestro y si existe algún asunto que no desea que comentemos.
Es muy importante asistir a la entrevista con una actitud abierta
Hemos de procurar que la reunión se lleve a cabo en un clima de respeto y amabilidad, aun cuando se traten cuestiones delicadas. El maestro también está interesado en el desarrollo de nuestro niño.
Si hemos observado a nuestro hijo con atención, podemos hablar al maestro sobre:
-Su personalidad y carácter
-El comportamiento en casa con nosotros y con sus hermanos
-Su estado de ánimo en los últimos días
-Sus intereses y preferencias
-Sus áreas de dificultad
-El esfuerzo y la responsabilidad que muestra hacia el trabajo de la escuela.
-El tiempo que dedica a estudiar y a hacer tareas
-Los estímulos educativos que le damos
-Lo que hace en su tiempo libre y cómo vemos la relación con sus amigos
Podemos solicitar al maestro información sobre:
-El comportamiento y las actitudes de nuestro hijo en el salón de clases
-La calidad de sus relaciones con el maestro y con sus compañeros
-Su avance en los estudios y las dificultades que presenta
-Su participación en clase y su trabajo en equipo
-Su responsabilidad en el cumplimiento de las tareas
-Maneras de colaborar para apoyar al niño en las áreas en las que tiene dificultad
-Es importante establecer un plan de acción
Después de la reunión:
-Es importante platicar con nuestro hijo sobre el contenido y resultado de la entrevista, ya sea que él haya estado presente o no.
-Proponerle el plan de acción que diseñemos con el maestro, explicarle en que consiste y cuál será el beneficio para él
-Pedirle su opinión y ponernos de acuerdo con él para poner en marcha el plan
-Hacer un seguimiento y revisar si está teniendo buenos resultados.
PRÓXIMO: CONTINUA FAMILIA Y ESCUELA UN EQUIPO A FAVOR DEL NIÑO.
