PITA LADDAGA
La educación sexual va mucho más allá de decirle al niño como nacen los bebés. Educación sexual significa ayudar al niño ó a la niña a ser consciente del sexo al que pertenece y sentirse satisfecho con él; a que sepa que niños y niñas son igualmente valiosos como seres humanos y que sus diferencias hacen más interesante y completa la vida de todos.
Niños y niñas tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones: ambos deben participar por igual en las tareas de la casa, ambos necesitan la misma comida, el mismo tiempo para jugar y descansar, el mismo cariño de sus padres.
Tenemos que propiciar que tanto las niñas como los niños se sientan capaces de llevar a cabo todo tipo de actividades, ya sea cocinar ó arreglar un aparato. Los niños y las niñas son igualmente inteligentes y deben tener las mismas oportunidades para desarrollarse.
Desde que el niño es pequeño, conviene darle ejemplos y fomentar el respeto a todos los seres humanos, cualquiera que sea su género ó preferencia sexual.
La educación sexual es ofrecerle a nuestra hija ó nuestro hijo un modelo de pareja. El niño que ve a sus padres tratarse con cariño y respeto, solucionar sus enojos y conflictos sin agredirse, darse apoyo en distintas actividades y disfrutar la vida juntos, están aprendiendo lo fundamental de la relación entre un hombre y una mujer.
Si no tenemos pareja, este aprendizaje puede darse a través de las relaciones entre los miembros de la familia, hombres y mujeres, a través de la consideración y amor con que nos tratemos. El papel de los hombres y de las mujeres ha cambiado enormemente. En muchos casos, la mujer trabaja fuera del hogar ya sea para apoyar económicamente a la familia ó porque ella es la única responsable de mantenerla. El varón, por su parte, se siente cada vez más libre para ayudar en las tareas de la casa y para disfrutar y cuidar a sus hijos.
Modificar las costumbres machistas requiere valor. El padre tiene que sentirse seguro de que seguirá siendo igual de hombre si juega con su bebé ó le da de comer, y la madre tiene que aceptar que el cuidado de los hijos y la casa no es su territorio exclusivo. Si las tareas del hogar se reparten entre todos los miembros de la familia habrá más tiempo y oportunidades para compartir y divertirse.
La educación sexual consiste en propiciar en el niño, el conocimiento, cuidado y respeto por su propio cuerpo y el de los demás.
(Este, es tema de otro capítulo)
