PITA LADDAGA
Cuando los padres no podemos estar todo el tiempo con nuestros hijos, tenemos que buscar a alguien que nos ayude a cuidarlo. A veces las separaciones son necesarias y al principio pueden ser difíciles, tanto para el niño como para nosotros: Si los dos padres trabajamos, el niño deberá quedarse con alguien más, un familiar, un amigo ó una guardería. Quizá nos sintamos mal por no poder estar con él todo el día, pero podemos tener la tranquilidad de que nuestro hijo tiene la capacidad de estar contento, aún sin nuestra presencia.
Es indispensable que la persona ó la institución que elijamos sea de nuestra confianza y que podamos estar seguros de que nuestro hijo estará bien atendido. Aunque lo cuide alguien más, la responsabilidad del niño es nuestra y siempre seremos los padres quienes debemos tomar las decisiones más importantes.
Las guarderías son las instituciones adecuadas para cuidar del infante, porque tienen un programa sobre los límites y reglas del comportamiento de nuestro hijo, por lo que es imprescindible conocer toda la información de su funcionamiento. Es necesario también informar sobre su manera de ser, sus costumbres y sus necesidades. La comunicación completa ahorra malos entendidos y problemas innecesarios. Es muy importante preparar al niño para la separación, al infante, aunque sea un bebé, debe hablársele y explicarle amorosamente la razón de la separación, trasmitirle que va a estar bien cuidado. Los niños están dotados de una enorme capacidad de percepción, esta rutina en la despedida le va a dar confianza y seguridad. Conviene llevarlo de visita con anticipación, para que cuando lo dejemos, el lugar y las personas que lo van a cuidar no le sean desconocidas.
Al regresar por nuestro hijo es fundamental que sepamos cómo pasó el tiempo, sus reacciones ante los estímulos y que debemos hacer en casa para que el programa tenga continuidad. No es conveniente cambios acentuados de un medio a otro, porque el niño se confunde. Al recibirlo hay que abrazarlo con alegría y decirle que lo extrañamos, puede ser que esté enojado con nosotros, no quiere mirarnos, llore o se resista a que lo carguemos. Las protestas del bebé son una buena señal de que avanza en su capacidad de distinguir a las personas importantes para él. Su enojo significa que va madurando, que nos conoce mejor y que quiere estar con nosotros, es sano que llore y que se enoje.
En Chiapas hay 455 guarderías en todo el estado, con una capacidad de atender a 32,000 niños, pero se necesitan muchas más, la demanda es enorme, toda la sociedad debemos pronunciarnos por mas guarderías, son componentes indispensables para una buena formación en los primeros años de vida de un ser humano.
PROXIMO: El desarrollo del lenguaje.
