PITA LADDAGA
El niño ante el divorcio, II parte:
Un ambiente de cercanía y respeto anima al niño a expresar sus emociones, ante la separación de sus padres. Por más doloroso que resulte, debemos dar a nuestro hijo oportunidad de decir lo que piensa y como se siente, de hablar sobre sus dudas y sus temores. También es recomendable, propiciar visitas a las amistades y parientes de quienes el niño reciba cariño y seguridad.
El niño necesita mantener el contacto con la familia de ambos padres. La convivencia con los tíos, primos y abuelos, lo ayuda a asimilar mejor la separación de sus padres y lo hace sentir tranquilo pues su familia extensa permanece a pesar de los cambios. A veces para consolar al niño, los familiares lo miman más de la cuenta, tenemos que explicarles que, para nosotros la disciplina es muy importante, justo en este tiempo en que todo se mueve, el niño necesita límites que le den confianza y también cariño, así como flexibilidad que lo ayuden a adaptarse a su nueva situación.
Es bueno que el chico vea con frecuencia tanto a su papá como a su mamá, independientemente de con quién viva. Por lo general, los niños se quedan con la madre y ven al padre cada cierto tiempo. Entre más cercana sea su relación con ambos, será mucho mejor. Es conveniente hacer calendarios de visitas y crear rutinas para que el niño se sienta seguro, sobre todo en las primeras etapas de la separación.
El padre que se fue debe ser muy cuidadoso en el trato con su hijo, esto implica no hacerlo esperar después de la hora en que quedó de encontrarse con él ni faltar a sus citas. Al niño pequeño unos minutos le parecen eternos y la desilusión de no verlo es enorme pues la interpreta como falta de cariño. Si el padre ó la madre no pueden ir o va a llegar tarde, debe avisarle con anticipación. También tiene que estar dispuesto a dar lo necesario para su educación y sustento.
Los conflictos de la pareja con frecuencia se manifiestan en el manejo del dinero. Muchas veces se utiliza lo económico como medio de control ó de presión. Los padres podemos entrar en una lucha de poder: “Si no me das dinero, no ves a los niños¨, ó “Si no me dejas a los niños, no te doy dinero” Estas situaciones hacen sufrir a los hijos y los colocan entre la espada y la pared.
¿Cómo manejar con los hijos las nuevas relaciones de parejas? Para un niño es doloroso que su papá ó su mamá se casen con otra persona, pues eso le hace perder la ilusión de verlos reunidos otra vez. Pero si manejamos la situación con sensibilidad e inteligencia, el niño va a poder aceptarla más fácilmente. Debemos insistir en que bajo ninguna circunstancia lo vamos a dejar y hacerle saber muy claramente que nuestra nueva pareja no sustituirá nunca a su madre o a su padre. Cada uno tiene su lugar. Además, con la nueva relación él puede tener una nueva fuente de apoyo y cariño.
Algo muy diferente son las relaciones pasajeras. No conviene presentar al niño a nuestras nuevas relaciones hasta no tener la seguridad de que son serias y estables: Los cambios de pareja lo confunden y pueden hacerlo sufrir.
Si llegamos a sentirnos confundidos y agobiados por nuestra situación personal es recomendable pedir apoyo y orientación. Es recomendable hablar con personas de nuestra confianza que hayan vivido una situación semejante y la hayan resuelto de manera satisfactoria, o consultar a un profesional que nos oriente en el manejo de los hijos y de nosotros mismos.
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