Jesús Gómez /ASICH
Por rumores de que la fumigación contra el mosquito transmisor del Dengue tiene realmente como objetivo dispersar el virus que provoca el COVID-19, los pobladores de San Andrés Larráinzar provocaron disturbios de manera violenta.
En la cabecera municipal de este municipio indígena, que fue bastión referente en 1994 cuando el alzamiento armado del EZLN para establecer acuerdos con los pueblos originarios y el gobierno federal, finalmente incendiaron una patrulla de la policía, la cual empujaron de bajada en una calle, provocando mayor siniestro.
