Deslizamientos de laderas en zona de El Tacaná nada que ver con la actividad del coloso: Silvia Ramos Hernández

Cosme Vázquez /ASICh

Los deslizamientos de superficies de laderas o montañas en la zona del volcán El Tacaná, nada tienen que ver con la actividad del Coloso, limítrofe con Guatemala, sino es derivado de la erosión de los suelos, señaló la experta en vulcanología y sismología, doctora Silvia Ramos Hernández.
Dijo que el problema de deslizamientos que se presentan en los últimos años en varias partes de Chiapas, tienen un origen atrópico, derivado de la deforestación que se tiene.
Agregó que el problema erosivo deja susceptibles a deslizamiento o derrumbes de superficies de laderas, en tanto para que se deslice un volcán tendría que haber un problema fuerte o por una reactivación, la cual afortunadamente no la hay.
Enfática dijo que los volcanes en Chiapas se mantienen en línea base de normalidad en su actividad sísmica y en la composición de las fuentes termales.
Los deslizamientos que pudieran estarse presentando, sin duda provienen hasta del cambio del uso de suelo, de superficies que antes eran dedicadas al cultivo de café y luego los dedicaron a la actividad agraria.
Anotó que la zona volcánica del Tacaná, que es mucho más extensa que la zona de El Chichón, tiene esa susceptibilidad, en tanto ambas regiones son de mayor precipitación pluvial.
Por eso para contrarrestar la erosión de los suelos, de manera interinstitucional se trabaja para concientizar a las poblaciones aledañas, a través de talleres para no volver a poblar esas áreas para vivir.
Ramos Hernández enfática dijo que los volcanes en Chiapas por fortuna están en normalidad, no rebasan los movimientos sísmicos de 25 por mes, lo cual no se compara a la sismicidad que presente la placa tectónica de Cocos en la entidad.
La precepción que tiene ahora la gente de que está temblando más en Chiapas, se debe a que ahora se cuenta con tecnología de punta, instrumentos de precisión, los llamados sismógrafos de banda ancha, con lo cual se registran, pero no hay nada anormal a lo de siempre.
Asimismo, puntualizó que se ha avanzado en sitios de monitoreo puntual, por ejemplo en la Sierra Madre, específicamente en el municipio de Motozintla se realizan tres trabajos de investigación para medir la pérdida de suelos por hectárea, por año en la región. ASICh

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