Termina SEC con inmunidad de calificadoras
Maricarmen Cortés
Securities and Exchange Commission (SEC) notificó ya oficialmente a Standard & Poor’s que inició una demanda civil que podría traducirse en la primera sanción gubernamental en contra de una calificadora no sólo en Estados Unidos, sino a nivel mundial. Desde que se inició la crisis subprime en 2008, la actuación de las tres grandes calificadoras, Standard & Poor’s; Moody’s y Fitch, ha sido severamente criticada internacionalmente porque no detectaron a tiempo los graves problemas que implicaban las notas subordinadas en el mercado hipotecario, que se tradujeron en el quebranto de Lehman Brothers hace tres años desatando una severa crisis en el sistema financiero.
Las críticas se recrudecieron especialmente en contra de S&P cuando en julio pasado redujo la calificación de la deuda de Estados Unidos, pero ningún gobierno había iniciado ninguna acción en contra de las calificadoras que simple y sencillamente se lavan las manos.
McGraw-Hill, que es la dueña de S&P, reconoció que recibió la notificación, que en inglés se conoce como “Wells notice” y que podría traducirse como demanda civil.
Y ésta se relaciona con obligaciones subordinadas de deuda conocidas como Delphinus CDO 2007-1, que ha sido calificada por un panel del Senado de Estados Unidos de ejemplo de cómo los bancos y las valuadoras han calificado a los derivados de hipotecas al considerarlos instrumentos seguros, cuando ya desde 2007 se habían deteriorado las condiciones del mercado hipotecario de viviendas. El problema es que fue hasta fines de 2007 cuando S&P comenzó a bajar las calificaciones de Delphinus, que pasaron de AAA a categoría de basura en un año.
Más allá del desenlace de esta “Wells Notice”, lo relevante es que la SEC rompe la inmunidad de facto de la que gozan las calificadoras y por sí misma es una buena noticia porque ahora tendrán que ser mucho más cuidadosas en sus calificaciones que afectan las decisiones que toma el público y los fondos de inversión. Ya era hora.
SE DESPLOMA EXPECTATIVA DEL SECTOR INMOBILIARIO
Como en toda desaceleración económica y más aún ante la gran incertidumbre sobre una posible nueva recesión, uno de los sectores más afectados es el inmobiliario. No se extraña por lo tanto que la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), que preside Adán Larracilla, haya ajustado drásticamente las expectativas de crecimiento del sector tanto en venta como renta de inmuebles para 2012, a 4.5%, mientras que para este año espera cerrar aún con un aumento de 7.6%, tras mantener una previsión anterior de 9%.
Desde luego que esta meta no considera un recesión en Estados Unidos ya que, en 2009, las ventas en el sector cayeron 28%; en 2010 se recuperaron 15% y apenas en este año se alcanzarán los niveles previos la crisis de 2008.
Lo interesante es que tanto en el ajuste de las metas para este 2011 como para el año próximo, de acuerdo con Larracilla Márquez, influye no sólo la incertidumbre financiera sino también la inseguridad que se vive en el país y que afecta la imagen de México.
La AMPI analizará la problemática del sector en el 40 Congreso Nacional Inmobiliario que se realizará del 3 al 5 de octubre en Mérida, Yucatán.
MAÑANA, DÍA “D” EN PEMEX
El director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, viajó a España para participar en la reunión del Consejo de accionistas de Repsol en la que buscará accionar su alianza con Sacyr para que juntos, con 29.8% del capital, ejercer sus derechos de minoría y obligar al Consejo a que se adopten una serie de cambios comenzando por Antonio Brufau, quien ya no podrá mantener su doble cargo de presidente y director general de Repsol
Brufau aún intenta a toda costa impedir el voto unido de Pemex y Repsol a través de una muy intensa campaña de medios en México y en España en contra de ambas empresas, a las que acusa de pretender tomar el control de la petrolera, lo que ha sido negado una y otra vez por Suárez Coppel.
El objetivo de Pemex con esta alianza es obligar a la empresa a que adopte sanas prácticas corporativas, a una mayor y mejor rendición de cuentas, a nombrar consejeros y, desde luego, que Pemex se beneficie con una mayor sinergia.
No hay que olvidar que Pemex es socio de Repsol desde hace más de 20 años y ha sido sistemáticamente ninguneado por la administración de Repsol.
Aunque teóricamente la compra que realizó Pemex por 4.68% adicional de las acciones de Repsol es una operación irreversible, al igual que la alianza de voto con la polémica Sacyr, se afirma que Brufau tiene un as bajo la manga y puede dar la sorpresa.
