Mexicana, seguirá la espera
Maricarmen Cortés
El concurso mercantil de Mexicana de Aviación hará historia por varias razones: es la segunda aerolínea del país; el juez Felipe Consuelo ha alargado una y otra vez el plazo que marca la ley para la primera etapa de conciliación con los acreedores, y no sólo uno sino cuatro postores no han demostrado su solvencia económica. Consuelo informó ayer que vuelve a alargar un mes —hasta el 28 de octubre— el plazo a petición de los trabajadores que tratan de rescatar a la empresa con el Plan B que implica capitalizar sus liquidaciones, lo que implicaría un ahorro de 100 millones de dólares a los compradores.
Este plan ya fue aprobado por las asambleas de los pilotos y de los trabajadores de tierra y aunque todavía no hay luz verde en sobrecargos, se afirma que aceptarán a pesar de que no recibirán ni siquiera el pago en efectivo bajo el esquema acordado con la STPS por Arturo Barahona, quien sorpresivamente sigue activo en el proceso a pesar de su estrepitoso fracaso con PC Capital que a fines de febrero no pudo demostrar su solvencia.
Fernando Perfecto, dirigente de ASPA, asegura que capitalizar pasivos laborales no implica renunciar al derecho de una liquidación, pero él mismo reconoce que el esquema presentado por la misteriosa Tenedora K que representa Jorge Gastelum, el abogado de Advent, es sumamente complejo y todavía confían en que alguno de los nuevos postores que aparecieron repentinamente sí puedan demostrar su solvencia antes del 28 de octubre.
De vencerse el nuevo plazo de acuerdo con el juez Consuelo, a partir del 29 de octubre se reanudaría el cómputo del periodo de conciliación y a mediados de noviembre se declararía la quiebra de la aerolínea que es lo que los trabajadores tratan de evitar, incluso a costa del pago de sus liquidaciones.
Uno de los problemas jurídicos de alargar el plazo del concurso mercantil más allá de lo que marca la ley, que es un año máximo, es que algún acreedor pueda inconformarse con el proceso como lo hizo Grupo Aeroportuario del Pacífico con Aviacsa de Ramón Madero que sigue sin poder reanudar operaciones y difícilmente lo hará mientras no se aclare su participación en la empresa Atracciones y Emociones Vallarta y su vínculo con el Casino Royale de Monterrey.
Desde luego mientras más tiempo pase mayor es la pérdida de valor de los activos de Mexicana y para poder aprovechar la temporada de fin de año tendría que iniciar operaciones a principios de noviembre a más tardar.
PRESUPUESTO 2012, SIN NOVEDAD
Realmente la única novedad en la presentación del paquete económico para 2012 es que Ernesto Cordero no renunció ayer a la Secretaría de Hacienda aunque se afirma que sí lo hará hoy mismo.
Se trata, como ya se había anticipado aquí, de un presupuesto inercial con un crecimiento de 4.4% en egresos y ningún cambio en materia fiscal, porque la deducibilidad de colegiaturas ya se había anticipado.
La meta de crecimiento de 3.5% parece optimista y entre las medidas para reactivar el mercado interno están un incremento en los programas a vivienda y pymes y desde luego contrasta con las medidas que presentó Barak Obama, quien pretende reactivar la economía con una inyección de recursos cercana a 500 mil dólares.
PEPÉ MEADE, APOYO A SUÁREZ COPPEL
En medio de la grilla sobre la renuncia de Ernesto Cordero a la Secretaría de Hacienda, José Antonio Meade, el aún secretario de Energía y quien seguramente hoy será nombrado nuevo titular de la SHCP, le dio un importante espaldarazo al director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, tras las críticas de los consejeros seudo independientes a la compra de 4.62% de acciones de Repsol que hizo Pemex la semana pasada
Meade defendió la operación que permitirá a Pemex tener 9.68% de Repol e influir, aliado con la constructora Sacyr, que tiene 20% del capital, en la toma de decisiones de la petrolera hispana.
Meade señaló también que es una operación que no tiene marcha atrás y que no requería de la autorización del consejo de Pemex, toda vez que no es una inversión estratégica ya que representa 5% de las inversión anual total de la empresa.
Sin embargo, el grave problema de las declaraciones de los consejeros de Pemex es que da más argumentos a Antonio Bufrau, presidente y director de Repsol, quien pretende impedir que Pemex y Sacyr tengan más poder en el consejo. En un movimiento desesperado Bufrau pretende convocar a una reunión extraordinaria del consejo antes del 28 de septiembre que es la primera reunión del consejo en la que se presentarán unidos los votos de Pemex y Sacyr.
