Habitantes del predio Las Brisas en Tuxtla Gutiérrez encontraron osamenta de humano, del cual hasta el cierre de edición se desconocía el sexo y el móvil, y que según peritos en criminalística llevaba más de dos meses en el lugar, donde fue devorado por aves rapiña.
Una llamada anónima que se hizo desde una caseta puso en alerta a la policía a las 10 de la mañana de este domingo. Alguien reportó que en ese predio había restos de una persona.
Tras peinar la zona encontraron los restos regados a cinco metros a la redonda. En el centro había un pozo de dos metros de ancho y uno de profundidad, donde se hallaba la mayor parte de la osamenta. En la superficie se localizaba el cráneo y algunas costillas.
Sse observó que el cráneo tenía la parte lateral derecha completamente destrozada, lo que hace pensar que fue asesinado a pedradas.
La mayoría de los dientes no estaban en la mandíbula, lo que se cre que se los tiraron a golpes.
A raíz de este hallazgo, los curiosos y asustados ciudadanos comentaron que desde hace unos meses se había reportado a un joven de 17 años como desaparecido.
Inclusive, hasta se dijo que al joven se le vio en los últimos días antes de que desapareciera, echando trago con otra persona en la colonia Plan Chiapas, a un costado de donde fue localizado la osamenta.
Cabe notar que policías ministeriales dejaron entrever que no están capacitados para actuar en casos de hallazgos como éste, ya que tocaron la osamenta, la movieron inclusive, como si se tratase de pelota el cráneo antes que llegaran los peritos y el Ministerio Público, según relatan avecindados. ASICh
