Desarrollan Inteligencia Artificial que crea idiomas y gramática

El investigador estadounidense Morris Alper desarrolló un modelo de inteligencia artificial (IA) capaz de diseñar idiomas completos, establecer sus reglas gramaticales y generar expresiones consistentes con esa estructura. La tecnología tiene potencial para apoyar el estudio de lenguas poco documentadas, así como proyectos de la industria cinematográfica y de los videojuegos.

Llamada ConlangCrafter, la herramienta va más allá de crear palabras aisladas o sin conexión. Primero construye un sistema lingüístico integral, con normas de gramática y funcionamiento propias, para después producir vocabulario y oraciones que respetan esa lógica, explicó la Universidad de Miami en un comunicado.

Alper obtuvo el doctorado en la Universidad de Tel Aviv y cursó estudios de matemáticas y lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). A partir de este mes se incorporará a la Universidad de Miami como profesor asistente del Departamento de Ciencias de la Computación.

El modelo traduce después frases de lenguas reales al idioma nuevo, revisa su propio trabajo y corrige las incoherencias que encuentra, todo queda anotado en un “boceto”, una especie de documento que se actualiza sobre la marcha.

“Imagina que dices: ‘Hazme una lengua’. Te dará algo que no tiene sentido”, explicó Alper. “Dividimos el problema y hacemos que los modelos (de IA) resuelvan cada parte: cuáles son los sonidos, cuáles son las reglas para formar palabras, cuál es la sintaxis”.

Los resultados que salen de ese proceso son más variados y coherentes de los que proporciona una IA corriente (como ChatGPT, Claude o Gemini) a la hora de inventar una lengua desde cero.

Los idiomas inventados tienen una larga tradición en la cultura popular y entre las aplicaciones posibles del modelo está ayudar a quienes crean lenguas ficticias para videojuegos, películas, libros y series, como las que aparecen en ‘Juego de tronos’ y ‘El Señor de los Anillos’.

Sus creadores le ven también otros fines como la investigación para desarrollar tecnología para lenguas poco documentadas, aquellas de las que existen descripciones detalladas, pero no grandes colecciones de texto, para así poder estudiar cómo evolucionan los idiomas con el tiempo o analizar cómo se comunican entre sí los agentes de IA.

Lo más difícil del trabajo, según Alper, fue medir las capacidades. “La parte más dura fue definir una medida objetiva que nos diera cifras sobre lo bien que el modelo (de IA) hace esta tarea“, dijo. “Eso es muy difícil con las cosas creativas“.

Alper desarrolló la herramienta durante su etapa posdoctoral en la Universidad Carnegie Mellon (Pensilvania), junto con Moran Yanuka, Raja Giryes y Gašper Beguš.

Según Ethnologue, una base de datos de referencia sobre los idiomas del mundo elaborada por SIL International, existen alrededor de siete mil lenguas vivas en el mundo. El “Atlas de las lenguas del mundo en peligro”, elaborado por la UNESCO, determina que más de dos mil 500 corren el riesgo de desaparecer.

 

Con información de EL INFORMADOR

¡Comparte la nota!