Con el fin de crear e implementar sistemas de control de inventarios y seguimiento del destino de medicamentos, desde su punto de origen o manufactura dentro de la cadena productiva, para identificar los puntos en los cuáles los fármacos y su materia prima pasan a formar parte del comercio ilícito y pueden ser aprovechados para la manufactura de narcóticos o estupefacientes ilegales, la Senadora María Elena Orantes, presentó un proyecto de decreto por el que se reforma la Ley General de Salud, mediante la adición de un capitulo XIV al Título Décimo Segundo. En el marco de la Sesión de este jueves en el Senado de la República, la legisladora quién es Secretaria de la Comisión de Salud, propone en dicho proyecto de decreto, que los sistemas de control contengan características de seguridad a través de códigos implícitos que permitan su lectura por medios electrónicos especializados y, a la vez códigos de seguridad y sellos con tintas legibles que le permitan al consumidor final cerciorarse de la autenticidad y legitimidad de los productos que adquiere.
Orantes López señala en su exposición de motivos que la industria nacional farmacéutica se compone tanto de productores que manufacturan, importan, distribuyen y comercializan medicamentos para uso humano, estupefacientes, sustancias psicotrópicas, así como insumos para la salud, tales como agentes de diagnóstico e insumos de uso odontológico, como de aquellos que manufacturan o importan precursores químicos, materia prima, aditivos y/o insumos que, a su vez, son utilizados para la manufactura de tales fármacos.
Menciona que esta industria farmacéutica ha tenido un desarrollo constante en los últimos años, es fuente de más de 40 mil empleos directos y 120 mil empleos indirectos en México. La industria farmacéutica nacional produce localmente 90 por ciento de los medicamentos para uso humano que se consumen en el país e inclusive, representa 1.04 por ciento del Producto Interno Bruto y aproximadamente 3 por ciento del PIB de manufactura en México.
No obstante, en los últimos años la industria ha venido sufriendo un menoscabo en su rentabilidad en virtud del comercio ilegítimo de medicamentos para uso humano y sus insumos, ya sea por la adulteración y falsificación con una menor calidad a la requerida conforme a las buenas prácticas de manufactura que se utilizan en esa industria, o por el contrabando de mercancías introducidas y comercializadas en forma ilícita en el país por parte de elementos del crimen organizado, altamente sofisticados.
Las autoridades sanitarias nacionales, tanto a nivel federal como local se han visto rebasadas en los últimos años, respecto de su posibilidad de atacar y contrarrestar el contrabando de productos, en general, y de fármacos para consumo humano”, por ello considera fundamental reformar la Ley General de Salud, ya que con esto se evitará poner en riesgo la salud de los mexicanos.
El proyecto de decreto fue turnado a las comisiones unidas de Salud y Estudios Legislativos para su análisis. ASICh
