Jesús Gómez/ASICH
En la Declaración Política del Primer Diálogo de los Trabajadores del Campo, la Ciudad y el Mar, convocado por la CNTE, se asegura que la esperanza de cambio, fincada en la figura del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, poco a poco se ha ido desvaneciendo
En el auditorio Che Guevara de las instalaciones de la Sección VII del SNTE-CNTE, Pedro Gómez Bahamaca, en nombre de todos los caídos en la lucha social y popular, declaró abiertos los trabajos del Primer Diálogo, y sostuvo que esta declaración política es producto de todos los diferentes encuentros preparatorios a este acto.
Ahí, ante la presencia de miembros de la dirección política nacional de la CNTE, de los estados de Michoacán, Oaxaca y Chiapas, organizaciones adherentes al movimiento magisterial y popular, Héctor Gutiérrez Martínez dio lectura a la Declaración Política del Primer Diálogo de los Trabajadores del Campo, la Ciudad y el Mar, donde se anota que las promesas hechas en campaña por AMLO son ahora cuestionadas por los mismos que lo ayudaron a llegar al poder.
En tanto, en los programas asistencialistas como becas Benito Juárez, jóvenes construyendo el futuro, pensión para adultos mayores y otros, que bajo el maquillaje perverso de la ayuda popular, se encuentra toda una maquinaria clientelar y de continuismo del modelo neoliberal, impuesto desde Salinas de Gortari. Continúa el saqueo de las empresas extranjeras a los recursos naturales, la explotación de tierras ejidales, venta de playas, la imposición de proyectos devastadores como el Tren Maya, el corredor transísmico y hasta las Zonas Económicas Especiales.
Antes, puso en contexto de que la llegada de López Obrador a la Presidencia de la República representó para muchos mexicanos la esperanza que abriría las posibilidades de encontrar mejores condiciones de vida. Su triunfo fue producto del hartazgo y la inconformidad social que de un nuevo proyecto de nación o la construcción de un nuevo régimen.
Dijo que el sistema capitalista e imperialista han descargado en las entrañas de la clase trabajadora el enorme peso de una crisis que cercena los derechos de los trabajadores del campo, la ciudad y el mar.
Las consecuencias de la aplicación de políticas de opresión para obtener mayores cuotas de plusvalía son evidentes cuando la brecha de desigualdad se haca cada vez mayor entre los que apenas sobreviven y los que todo lo poseen, sin importar el tipo de régimen en el que se incremente.
Por eso, dijo, se han convocado los trabajadores del campo, la ciudad y el mar, desde estudiantes, académicos, intelectuales, periodistas, mujeres, defensores de derechos humanos, religiosos y activistas de distintos movimientos sociales, para analizar, discutir la política actual y encontrar puntos de convergencia que fortalezcan la articulación de todos los sectores, elevando las formas de lucha unitaria, siempre y cuando contribuyan al desarrollo de los objetivos táctico y estratégico hacia una cadena de emancipación. ASICH
