Rosemberg Román
Hace un tiempo quise estudiar mi doctorado en Alemania sobre Gobernanza y Políticas Públicas. La Gobernanza es en modo simple la toma en cuenta de los órganos de gobierno, públicos o privados, de los demás actores como la ciudadanía, empresarios, sociedad civil o instituciones para la toma de decisiones, tener objetivos comunes y promover el desarrollo con base a las necesidades reales. Así se logra que las decisiones no sean unilaterales, sean verdaderas estrategias de mejora y tengan el respaldo de todos los involucrados. La Gobernanza bien aplicada es como un matrimonio saludable entre gobierno y ciudadanía; ninguna decisión se toma sin consultas, de un solo lado y sin acuerdos.
Tradicionalmente los gobiernos han sido autoritarios y toman decisiones sin consultar a involucrados o beneficiarios. Así un día dicen -por acá pasará la carretera, -aquí les va un nuevo parque, -desde mañana estas calles tendrán parquímetro, y nada más importa que lograr el proyecto. Al paso de los años muchos gobiernos han empezado a usar la gobernanza, ya sea para reducir el costo político y otros para promover verdaderamente el desarrollo; pero también porque hoy el marco jurídico obliga que los beneficiarios sean consultados so pena de suspender las obras.
Muchos actores políticos de la vieja escuela se quedaron con esa práctica autoritaria, pero hoy la realidad les estalla en las caras. Los nuevos puentes en Tuxtla “para desahogar el tráfico” son ejemplo de lo que no debe hacerse. Así un día dijeron: Haremos nuevos puentes, pero taparemos la entrada principal a la Patria Nueva; y que dios los bendiga con el tráfico, las calles inundadas y estrechas, sin proponer nuevos accesos ni consultar antes a los ciudadanos.
Al día llevan varios intentos donde el gobierno quiere cerrar la vialidad y los pobladores se oponen, evitan que los trabajadores hagan la encomienda de colocar cunetas para dar continuidad de vía rápida al puente ulterior. A todo esto ¿de quién es la culpa, ¿les preguntaron?, y por último, ¿por qué ahí en lugar de sólo cerrar un crucero no se hizo un puente o paso a desnivel? La necesidad de ello es más que obvia.
La gobernanza me ha permitido lograr varios productos y estar acompañado de especialistas y actores civiles importantes en mis proyectos institucionales que han logrado transformar las realidades de sus beneficiarios, desde las necesidades reales y no sólo desde mis ideas o intereses; ojalá y sólo ojalá un día en Chiapas y muchas partes de México se empiece a gobernar desde la gobernanza que implícitamente escuchar y atender al otro y no sólo desde las ideas de escritorio. Los habitantes de la Patria tienen un camino legal fácil para impedir el cierre de su vialidad principal, pero ojalá y por el bien de todos, se logren pronto acuerdos en beneficio de los colonos, los automovilistas y el gobierno.
La gobernanza es ante todo, gobernar para el bien de los otros y nunca para sí mismos.
