MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LOS ACIERTOS DE JUAN
A tres años que iniciara su gobierno en Chiapas, Juan Sabines Guerrero, se empiezan a escuchar voces de inconformidad o desacuerdo de lo hecho por el gobernador, centradas las críticas en pasillos y reuniones públicas, por anuncios de acciones o programas orientados a impulsar el desarrollo sustentable de la entidad. De cierto no lo sé si tengan razón, pues son ópticas de críticos de buena fe, sin descartar las airadas y acostumbradas protestas de quienes todo lo ven mal. De lo que estoy convencido, haciendo el recuento, es que Juan Sabines ha generado una serie de expectativas bien fundadas en proyectar a un estado, enmarcado en la pobreza, la aguda pobreza del sureste el país, por la ruta correcta y veamos por qué:
Ha sido un incasable gestor ante las instancias gubernamentales de la federación, ante la iniciativa privada y ante organismos no gubernamentales, para obtener recursos que le permitan elevar el nivel de vida de los chiapanecos, no solo con programas que parecieran paliativos para enfrentar los índices de pobreza, como lo que asumió como reto al lado de la ONU -con los objetivos del milenio-, sino que además, a los sectores productivos y a inversionistas convence que es en Chiapas donde se cuenta con un potencial de recursos naturales y mano de obra para establecer fuentes de trabajo y aprovechar al máximo lo que este rincón del sureste genera, además de energía eléctrica y petróleo.
La visión de aprovechar la generosidad de la naturaleza se deriva de los resultados iniciales de generar combustible que nada tiene que ver con los contaminantes del petróleo. Ya es un hecho, que Chiapas es el primer productor de biocombustible a nivel nacional, producción que hace posible el ahorro significativo para los recursos públicos al poner en marcha el transporte urbano en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula: se mueven con jathropa curca y piñón, plantas que están generando biocombustible.
Desde 2006, año en que toma posesión Juan Sabines –el 8 de diciembre, para ser exactos- el gobernador chiapaneco dio a conocer una serie de retos que enmarcaron desde entonces el aprovechamiento de los recursos naturales de la entidad, cuya riqueza ha sido ignorada por décadas o no obligó a ningún gobernante anterior poner los ojos en ese detonante, a no ser que se pensara solo en aprovechar el caudal de agua para generar energía eléctrica.
Juan Sabines juntó a expertos en agroindustrias y escuchó propuestas. Tuvo el ingenio el gobernador de plantear a todos los especialistas de la agronomía que es necesario incentivar el cambio de cultivo por dos razones poderosas: por un lado, para sacar del ocio a los campesinos, quienes solo han aprovechado sus parcelas temporaleras para producir maíz, frijol y cosechas menores para el auto consumo; la reconversión productiva fue tarea que implementó Sabines y los especialistas tuvieron que exponer las alternativas para cuantificar el resultado de convencer a los agricultores a buscar otras vías de ingreso, sin descuidar lo que por generaciones han venido haciendo.
Con la reconversión productiva, miles de agricultores han asimilado que sembrar maíz no es negocio y miles más han sabido tradicionalmente que mientras siembren maíz y frijol, tienen asegurado el alimento. Con la iniciativa de Juan Sabines, esos miles de campesinos, hoy ven reflejada en su economía, además de contar con maíz que el gobierno les entrega a través de uno de sus programas, cuentan ahora con una economía que les permite elevar su calidad de vida y hasta mandar a sus hijos a la escuela, cambiando sus cosechas tradicionales por otras más rentables, como el tomate, la palma, el piñón, etc. El proyecto sabinista ha funcionado.
A esa reconversión productiva, muchos miles se han sumado ya al cultivo de palma, para la producción de aceite, y muchos miles también, se han convencido que produciendo piñón están produciendo la materia prima para convertirlo a biocombustible, que les genera un ingreso económico diez veces mayor que sembrar maíz. Es decir, esa iniciativa de Sabines no fue un capricho experimental; hubo propuestas que el mismo gobernador determinó la ruta a seguir y aunque a muchos no les guste la idea, Juan no se equivocó, está en lo correcto.
En otro sentido, Sabines Guerrero reorientó el uso del Puerto Chiapas, no solo para el aprovechamiento turístico, que ha obligado a la Secretaría de Turismo y otras dependencias a concentrar su presupuesto para elevarlo a un puerto de altura carguero, como resultado de los buenos oficios de encontrar fuera de nuestras fronteras los convenios de utilidad de esas instalaciones para ser enlace de exportación.
Puerto Chiapas será en breve el detonante que permitirá a Chiapas ubicarse en los estándares de operatividad de exportación e importación de mercancías y productos nacionales y extranjeros, partiendo de que es precisamente en esta entidad donde se impulsa la agroindustria generando una marca propia, la “Marca Chiapas” para una serie de productos que el gobierno estatal está colocando en otros países exitosamente, siendo una de las promocionantes más intensas, la propia esposa del gobernador: Isabel Aguilera de Sabines.
A este proyecto de crecimiento, hay que sumarle la incansable gestión de Sabines, para que se aproveche la ruta ferroviaria, abandonada por décadas, que permitirá también ser una ruta más para enlazar las actividades de Puerto Chiapas, para introducir al resto del país la importación o viceversa, llevar a esa costa marítima de carga la exportación. Este año inician las obras para la recuperación de la vía Tapachula Arriaga y de ahí hasta el Istmo oaxaqueño y Veracruz.
Pero el mayor logro del gobernador chiapaneco, para propios y extraños, es la ruta aérea directa de Tuxtla Gutiérrez a Houston, Texas, que de inicio marca todo un éxito para hombres de negocios y para el turismo hacia el sureste del país, donde sin duda habrán los gobiernos federal y estatal replantear las estrategias para el aprovechamiento de cientos de turistas que lleguen a esta entidad y ofrecer las riquezas naturales, arquitectónicas, la cultura y gastronomía para el agrado de los norteamericanos y de otras partes del mundo que lleguen por los vuelos de Continental, recién inaugurado la semana pasada por el propio Sabines Guerrero. Por supuesto que fue planeado para hombres de negocios.
En el recuento, no hay equivocación: Juan Sabines está en lo correcto. Y no es porque el gobernador chiapaneco descuide otros sectores importantes que luchan por la sobrevivencia, más bien creo que Sabines ha invertido el orden de los factores, pensando en grande y actuando en grande, es decir, está centrando todo su potencial para el resto de los menos de tres años de gobierno, en impulsar el desarrollo sustentable, a la par de los retos que implica luchar contra la pobreza, por los más, para generar riqueza y se apoye a los menos. Porque si de los menos se trata, no ha descuidado ese renglón, con microcréditos.
Ya no funcionan los paliativos de dinero a fondo perdido, de eso no cabe la menor duda y Sabines desea que los chiapanecos estén inmersos en la prosperidad por medio del trabajo continuo y no de la dádiva que tanto daño le ha hecho al sector rural y cualquier otro sector productivo. En síntesis, valorar lo que Juan está haciendo, es justipreciar que lo único que desea el gobernador, es ponernos a trabajar para producir más… ahí está pues… ¡YA!
defacto2010@hotmail.com
defacto.com.mx
Cel. 961 10 140 59 (fuera de Tuxtla Gutiérrez, anteponga 045)
