Anibal Pérez /ASICh
Villaflores, Chiapas.- Tanto en la empresa de AVISA como en la Sociedad Cooperativa Transporte Villaflores han proliferado las microbuses que transportan pasaje de Villaflores a Tuxtla y viceversa, en tanto a la par ha crecido el pirataje. Ciertamente en fechas recientes se han incrementado de forma alarmante estas unidades que prestan el servicio de pasajeros a la capital chiapaneca, lo que ven con buenos ojos quienes utilizan dicho servicio, no así el transporte concesionado que se ve seriamente afectado por esta competencia desleal.
Lo raro del asunto es como pueden prestar el servicio estos vehículos si no tienen placas del servicio público federal y no sólo eso, al parecer, no cuentan con ningún tipo de documentos que les permita realizar ese trabajo, lo que mueve a pensar que hay gato encerrado en este asunto.
Estas unidades circulan de Villaflores a Tuxtla y viceversa, con toda impunidad y no hay autoridad de transporte alguna que los pare para revisar la documentación y comprobar con que autorización están realizando el servicio de pasaje si no cuentan con una concesión, porque hasta donde sabemos este tipo de transporte aun no ha sido liberado.
En este asunto mucho tienen que ver tanto la Delegación de transito que al parecer, está durmiendo el sueño de los justos o se hace el desentendido, de igual forma la Delegación de Transporte en la Zona frailesca, pues son los indicados para regular este servicio.
Pero, Tanto Héctor Agustín Moguel Gutiérrez como José Rodolfo Cancino, respectivamente, no dicen esta boca es mía y son las autoridades autorizadas para parar estas unidades para que no sigan prestando este servicio de manera irregular, por lo que deben proceder a aplicarles una multa y en caso de reincidir hasta pueden recoger las unidades, esto, entre otras cosas, lo indica el reglamento del transporte en el Estado.
Por supuesto que esta impavidez de dichas autoridades pese a las evidencias, deja mucho que desear de la supuesta honorabilidad y se podría prestar a malas interpretaciones como por ejemplo que están recibiendo algún pago por debajo del agua con tal de que dejen que circulen estas unidades.
Aunado a todo lo anterior estas microbuses se paran donde quieren para levantar y bajar pasaje perturbando la circulación vehicular sin que nadie les diga nada a los conductores, lo que hace presumir que a parte de la impunidad, también gozan de mucha influencia. ASICh
