Actualmente la demanda del tomate rojo o jitomate aumenta continuamente y con ella su cultivo, producción y comercio. Esto se debe, principalmente a la ampliación en el rendimiento y al aumento de la superficie cultivada.
El tomate es considerado una de las especies hortícolas de gran importancia tanto económica como social, el arraigo tradicional es tan grande que el consumo diario en la dieta es muy alto, y la producción del mismo es redituable para los productores.
Ante estos beneficios, el Gobierno del Estado de Chiapas, a través de la Secretaría del Campo brinda alternativas para mejorar la producción de tomate, tal es el caso de los invernaderos implementados en diferentes puntos dentro de la entidad.
Uno de ellos, es el invernadero ubicado en el ejido “Francisco Villa”, del municipio de Tuxtla Gutiérrez, donde lo trabaja el productor Javier Castellanos del Villar, junto con su familia. Implementando 3 mil plantas con un hibrido denominado “Hermoso” logrando que el producto pueda alcanzar un peso que oscila entre los 140 y 180 gramos; realizando un corte semanal hasta el mes de mayo, sumando 15 frutos por ramillete con un soporte de temperatura de 33 grados centígrados.
En entrevista con Castellanos del Villar, manifestó que identifican las condiciones de crecimiento más adecuadas para el cultivo del tomate, bajo condiciones de manejo especializado con el fin de operar técnicamente el cultivo, tomando en cuenta aspectos como la humedad, luminosidad y suelo.
Gracias al esfuerzo y trabajo que el gobernador Juan Sabines Guerrero está realizando junto con los productores de tomate, se han logrado grandes avances productivos y económicos, los cuales son fundamentales para el crecimiento y desarrollo del campo chiapaneco. ASICh
