ASICH
La Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (REDIAS) sostiene que en el contexto de creciente violencia en el estado de Chiapas impacta de forma diferenciada a niñas y mujeres adolescentes.
Asegura que con el feminicidio de la niña Liliana Guadalupe Marroquín son cinco las niñas y adolescentes que han sido víctimas mortales de la violencia feminicida en Chiapas en este año en los municipios de Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal, Tapachula, Simojovel y Huehuetán.
Asimismo, nota que son las niñas y mujeres adolescentes las que se encuentran en mayor riesgo de desaparición en la entidad; de las 2665 niñas, niños y adolescentes con reporte de desaparición en este sexenio (2019-2024) el 73% son adolescentes mujeres entre los 12 y 15 años.
Tuxtla Gutiérrez, concentra el mayor número de desapariciones de personas menores de edad en la entidad, con 100 desapariciones en lo que va del año, 64 de ellas contra niñas y mujeres adolescentes.
Ante la desaparición y feminicidio de Liliana, REDIAS exige una investigación expedita e imparcial y castigo a las personas responsables.
Asimismo, hizo un llamado a la sociedad a detener los discursos que revictimizan a su familia con señalamientos y acusaciones en su contra por el trabajo que Liliana realizaba en la vía pública.
En Chiapas el 80% de las niñas, niños y adolescentes viven en pobreza y 1.3 millones trabajan. El trabajo de niñas, niños y adolescentes para contribuir al ingreso familiar se entiende mejor si consideramos que en 12 municipios de Chiapas, la totalidad de la población infantil y adolescente vive en hogares con un ingreso menor a 2300 pesos mensuales.
Al igual que 700 mil niñas y mujeres adolescentes trabajadoras de 5 a 17 años[7], Liliana, originaria de Berriozábal, salía a trabajar para apoyar la economía familiar.
Como organizaciones defensoras de los derechos de la niñez, nos solidarizamos con la familia de Liliana, abrazamos su dolor y nos sumamos a la exigencia de justicia por su desaparición y feminicidio, puntualizó. ASICH
