Augusto Solórzano López /ASICh
La III Sesión Ordinaria de la Comisión de Cuenca del Cañón del Sumidero, evaluó avances de acciones, pero sobre todo reconoció que la alteración en 400 mil hectáreas sigue siendo un problema que hay que atender y darle continuidad para su restauración.
El ser humanos sigue siendo el principal enemigo del ser humano y continúa destruyendo su entorno natural, mezclado con la alcahuetería de la política que no deja de meter las narices por donde quiera. Sin embargo, los avances se pueden considerar como importantes.
“Hay progreso en la revisión de las estrategias y prioridades contenidas en el Plan de Manejo Integral de la Cuenca del Grijalva que forma parte del Cañón del Sumidero, así como resultados derivados de la Agenda del Agua 2030”.
La Sesión se caracterizó por un ejercicio democrático y de llamarle a las cosas por su nombre, libres de acomodos o simulaciones para encubrir fallas o deslindes de responsabilidades. Sin faltar los que no quieren “raspar ni ser raspados”, los protagonistas denunciaron y exigieron y lo más importante. Se comprometieron.
Se propuso un Fideicomiso para la continuidad de la tarea más allá de plazos políticos electorales y el involucramiento de los 15 presidentes municipales en cuyas demarcaciones están la micro cuencas más críticas y la programación de una nueva reunión de la Comisión para septiembre.
Presentes en la evaluación de casi cinco horas, los representantes del Gobierno Federal (Conanp, Conagua), Estatal (SEMAHIN como cabeza de grupo) y algunos Presidentes Municipales porque la mayoría no asistió, pero, que en lo esencial los planos mayores estuvieron atentos con una agenda de trabajo muy seria.
Del mismo modo estuvieron lancheros, representantes de usuarios de las aguas nacionales y organizaciones sociales que tuvieron voz para poner las cosas en su sitio y evidenciar lo que hace falta por hacer y por supuesto reconocer lo que hasta ahora se viene haciendo.
De las intervenciones de Presidentes Municipales como Villa de Acala, Osumacinta y otros actores sociales, se reconoció que el problema de contaminación y basura sigue siendo un dolor de cabeza en el Cañón del Sumidero que “está, sigue y continuará estando sucio mientras no haya mayor conciencia de todos”.
El cauce del Grijalva sigue siendo receptor de descargas de aguas residuales de los municipios y del Ingenio Pujiltic y las palizadas que son enormes al grado que el 90% de las 259 toneladas de basura recogidas los últimos 8 meses son madera, 8% de PET y 2% de ripio.
Se pidió compromisos de los que no hacen nada para contribuir con los trabajos que favorezcan la mitigación del impacto ambiental o en el caso específico el desazolve en el que CFE fue cuestionada y que el representante de la paraestatal, dijo, que ya impulsa un proyecto con la Conagua y Protección Civil, para esos efectos y que “no evade responsabilidades”.
Sobre ese mismo tema el municipio de Acala, pidió a la Comisión de Cuenca promover un análisis de riesgo en la Presa La Angostura porque ya supera los 30 años de vida, tomando en cuenta que es uno de los dos contenedores con la Presa Chicoasén, levantados sobre la cuenca del Grijalva.
Se planteó de lleno la operación de las plantas de tratamiento de aguas residuales en los municipios, rellenos sanitarios y “que (en particular los alcaldes) dejen de ser alcahuetes de la política y sigan autorizando fraccionamientos o dejando de reforestar y olvidarse de obras hidráulicas, drenaje, etc”.
Adrián Méndez Barrera, director del Parque Nacional “Cañón del Sumidero”, consideró vital este tipo de evaluaciones, la continuidad y avances de los trabajos y a petición expresa, explicó:
“La cuenca del Grijalva que forma parte del Cañón del Sumidero, consta de más de 750 mil hectáreas y es una de las más alteradas en el estado de Chiapas. (Confirmó) Son unas 400 mil las hectáreas donde hay que intervenir. Donde hay que hacer algo para evitar que sigan cayendo troncos, que siga erosionándose el suelo y restaurar”.
De 29 municipios que integran la cuenca del río Grijalva, en 15 de ellos hay micro cuencas críticas en las que el trabajo es más urgente. Dijo que a 8 meses del 2011 se han recogido 259 toneladas de basura y vienen los meses críticos que son Septiembre y Octubre.
“Esperemos que no sea tan fuerte la lluvia, porque se corre el riesgo que el tapón de basura sean tan grande, que impida la navegación en el Cañón del Sumidero”. ASICh
