Comentario a Tiempo /70 años de reportero /Teodoro Rentería Arróyave

“Mi Teo: Muchas felicidades, extraordinario evento, te mando un fuerte abrazo y todo mi cariño y respeto”: Presidenta, Eleonora Elizabeth Rembis Rubio.

TERCERA PARTE de

Esta serie del “Comentario a Tiempo”, referente al majestuoso homenaje y reconocimiento que nos fue rendido por 70 años de Ejercicio Profesional en el Periodismo por la academia y por las organizaciones gremiales, lo rubrico con las palabras que, en agradecimiento a tan conmovedor acto, nos permitimos pronunciar, más que conmovidos, ante una asistencia que colmaba el auditorio. Va textual con algunas acotaciones:

Amigas y Amigos colegas: Inicio con mi agradecimiento por su presencia en esta sesión académica solemne. A las organizaciones, a nuestras organizaciones que nos honran con este Homenaje por los 70 años de ejercicio profesional en el periodismo: la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG, auspiciada por la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, distingo a nuestra querida presidenta, la doctora Eleonora Elizabeth Rembis Rubio por su cariñosa anfitrionía en este sagrado recinto de la cultura; a la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, que preside el colega oaxaqueño, Luis Javier Hernández Córdova; al Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, representado por su vicepresidente, maestro Teodoro Raúl Rentería Viilla en quien recae también la representación de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, por ser miembro de su cuerpo colegiado rector y a Pablo Rubén Villalobos Adán, tesorero de la Asociación de Periodistas y Comunicadores de Morelos, APECOMOR.

A mi entrañable familia, a mi amor de vida, Silvia que me ha obsequiado 62 años de feliz matrimonio, a los hijos, Teodoro Raúl, Gustavo y Meritxell, a las nietas María Fernanda y María José, a los nietos Gustavo y Arnau y a toda la parentela que me acompaña en este feliz día

Ya se dio cuenta de nuestra currícula, por lo que ahora me voy a permitir relatarles el por qué de esta longeva carrera. He cumplido en el pasado mes de junio 89 años de edad y en este septiembre, 70 años de reportero. Al final explicaré esta precisión.

Yo creo que nací reportero. En la casa paterna convivimos tres matrimonios, tías solteras, un abuelo y varios primos protegidos por la familia, toda una comuna, ya se pueden imaginar que la chamacada era inmensa. Mientras todos los niños se dedicaban a los juegos propios de la edad y a cumplir con las tareas, yo acompañaba a los mayores que se colocaban en torno a un enorme radio receptor RCA Víctor para escuchar las últimas noticias de la Segunda Guerra Mundial. Ya en el cuarto año de Primaria en la Escuela Pedro María Anaya de la Colonia Portales, fui de los primeros alumnos en apuntarme para participar en el Periódico Mural que dirigía el profesor Ramón Teja Andrade. En las tres secundarias y en las dos preparatorias fundé los periódicos escolares.

Un antecedente fundamental fue el tío Fernando Celada Miranda, el poeta y periodista pre revolucionario, considerado el Cantor de los Obreros, el Cantor de Xochimilco y el último de los románticos, quien a los 14 años abandonó la casa paterna para participar en el movimiento anarquista de los hermanos Flores Magón. Es un orgullo haber sido coordinador del libro de sus obras completas con mi padre el doctor Fortino Rentería Meneses y otros ilustres profesores. Fue difícil integrar su obra porque la mayor parte de sus artículos y poemas se publicaron en periódicos clandestinos.

No lo conocí, falleció en 1929, 8 años antes de que yo naciera, pero en casa se veneraba la memoria del autor de “La Caída de las Hojas” y “Nublos”; mi padre los asistió como médico en sus últimos momentos de su aciaga vida. Su sepelio en el Panteón Civil “De Dolores” fue todo un acontecimiento. Sus restos fueron los primeros en ser trasladados a la Rotonda de “Los Personajes Ilustres de Xochimilco” en el Panteón de Xilotepec.

Entre los 13 y 14 años, colaboré con mi primo Anselmo Villegas Rentería, el primer radiodifusor de la familia, concesionario de “Radio Insurgentes” en el 660 de la amplitud modulada y como cronista taurino, con el seudónimo de “Curro Villegas”, transmitía las corridas de toros desde la Plaza “El Cortijo” de la colonia Romero Rubio, al final de cada lidia me lanzaba “irresposable” al ruedo para entrevistar al matador triunfador o no, cuando el torete aún con vida se levantaba amenazador. Ahí fue cuando me dio por ser torero.

Quise ser médico y poeta como mi padre y amigo. Permítame recordar a mi amantísima madre María. Mi padre me rescató y prácticamente de la mano me escribió en mi alma mater, la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, donde estuve a punto de tronar o de que nos tronaran. Cabe decir que mi padre y amigo fue un hombre de avanzada, en aquellos tiempos los padres obligaban a sus hijos, cuando menos al mayor, como es mi caso, a seguir la profesión del padre.

Esta es la historia, con tres condiscípulos: Arturo Navarro Díaz, Javier Paniagua y Mario Rizo, creamos la Primera Semana de la Comunicación, ahora tan en boga, invitamos al ilustre maestro republicano refugiado español, jurista y filósofo, Luis Recaséns Siches para que nos obsequiara una cátedra magistral. El catedrático de la UNAM, en una parte de su disertación pintó unas rayas en el pizarrón para explicar que Jesucristo tenía una gotas de sangre judía, y eso, afirmó, para que “se compliera con la profesía”, eso bastó para que nos expulsaran de la Escuela porque nos tacharon con el “San Benito”, hoy tan en boga por el trumpismo, de comunistas.

Y aquí se inicia este recorrido de los 70 años de ejercicio profesional en el periodismo. No tomo en cuenta en la contabilidad el periodismo estudiantil.CONTINUARÁ.

 

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