HERENCIA MORTUORIA
Por Teodoro Rentería Arróyave
A Silvia, mi amor de vida, en su feliz cumpleaños que gozamos toda la familia y los amigos.
Las estadísticas son pavorosas y más cuando proceden del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, que por cierto está en manos de un reconocido panista, licenciado Eduardo Sojo Garza-Aldape.
No hay otra forma de calificar lo que le sucedió al país en el sexenio del ahora ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa, al aumentar en un 150 por ciento los homicidios dolosos como resultado de su fracasada y personal guerra contra el crimen organizado. 71 homicidios diarios en su último año, más de 130 mil 500 a lo largo de su pesada administración.
El estándar de homicidios de esta naturaleza en el mundo es entre dos y cuatro y en conjunto de 6 asesinatos por cada cien mil habitantes, en México se multiplicó y se multiplicó hasta dispararse, oficialmente, a 22 homicidios por cada cien mil habitantes.
Que conste que nada más nos estamos refiriendo a los homicidios, quedan pendientes las desapariciones forzadas que suman decenas de miles, al igual que los desplazamientos, los huérfanos y las viudas que dejó dicha absurda guerra.
El INEGI, al dar a conocer la última cifra de homicidios en el último año del gobierno de Calderón Hinojosa, dato que era imprescindible para conocer la estadística en toda su magnitud, nos dice que el 2012 con más de 26 mil homicidios fue el segundo más desastroso de dicho sexenio.
En consecuencia, el anterior de 2011, fue el más terrible al alcanzar más de 27 mil homicidios.
Además, El INEGI explica que en el primer año de la guerra de Calderón se contabilizaron más de 10 mil homicidios.
En lugar de cambiar de estrategia, la necedad continuo y en esas condiciones se fue aumentando al dispararse en el segundo año para llegar a más de 14 mil 500 y así sucesivamente hasta alcanzar las pavorosas cifras antes anotadas.
La idea del actual régimen, es la de suplir la violencia o el enfrentamiento directo por la inteligencia policíaca y militar, en la que desde siempre hemos insistido. Los resultados todavía no son muy halagüeños, pero cuando menos va a la baja el porcentaje de los homicidios dolosos.
Esa y no otra es la herencia mortuoria que nos dejó Felipe Calderón Hinojosa, un personaje inexperto para ocupar el cargo más alto de la nación, porque siempre se mantuvo en la terquedad, en la necedad de mantener su guerra absurda y personal.
Periodista y escritor. Secretario de Desarrollo Social de FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com
