Comentando la noticia

Alfonso Carbonell/
alcar56@hotmail.com

A la Maestra(o) con cariño

Recuerdo, casi como si fuera ayer, mis días de escolapio; primero, en la
Primaria donde en días pasados, rescatando, precisamente, del baúl de los
recuerdos gratos momentos, me encontré con mis boletas de calificaciones en
las que los diez de calificación -confesión de parte culpabilidad
manifiesta-, escasearon durante esos primeros seis años de educación
formal. Y ahí, junto a los documentos oficiales y de mi Certificado de
Primaria como mudo testigo, estaban fotos de mi graduación en la que destaca
mi Maestra Celia (haaaa; suspiro), de la cual viví enamorado platónicamente
hasta que volví a la realidad secundaria. La Secundaria.

Nunca fui un “nerd”, confieso, más bien fui “machetero” pero eso sí, con una
memoria privilegiada lo que me ayudo a salir, no sin algunos conatos de
expulsión por mi rebelde comportamiento, de mis estudios Secundarios.
Recuerdo a la maestra Débora, de Biología, quien bien pudo haberse prestado
de modelo cuando tocamos el tema de Anatomía; también de la maestra
Horcasitas de apellido, una mujer entrada ya en los sesentas de edad, pero
reconocida por su capacidad y perfil ideológico de izquierda y quien me dio
Historia de México Contemporáneo. Nos recomendaba la lectura de periódicos y
ver menos televisión. Y ambas dos ¡unas maestrazas!

Ya en la Prepa, con 14 años entrados a 15 como solemos decir, la cosa
“cambea” radicalmente tanto en forma como fondo, ya que el esquema
practicado durante los nueve años anteriores (los docentes sobre un
templete), se rompe drásticamente al quitarse, por ejemplo, los atávicos
uniformes pero no por ello -coincidirán- de un valor socialmente necesario,
y ya aquí uno se viste como se le da la gana o con lo que tiene. Eso sí, la
diferenciación de “clases” se hace por demás manifiesta. No era ni es lo
mismo un “Armani”, “Ferroni” o de perdis “Chemise”, que un pantalón de
“Hecali”o “Chedraui”, ya ni que decir de los almacenes “El Volcán”. O los
calzones y calcetines a granel que se expenden en los puestos del Mercado.

Pero con ese cambio que implica transitar de la secundaria a la
preparatoria, y no tan sólo en la forma que ejemplificamos con la
vestimenta, sino sobre todo en el tipo de materias y los métodos de
enseñanza. Junto con estos, los cambios internos de tipo biológico como
mentales, empiezan a definir la personalidad y comportamiento social, que
decía, con 14 o 15 años, empieza uno a tener dándole más importancia, a las
compañeras de pupitre, que a la cátedra docta del profesor en turno. Por
cierto de esta etapa, como no recordar a la maestra de Matemáticas de nombre
Martha, quien era poseedora de descomunal belleza, sólo comparable a su gran
conocimiento de la ciencia de Pitágoras. Cabe decir, que con ella fue con la
única que -lo mucho o lo poco que aprendí de la materia- logre entender los
vericuetos y alcances de tan interesante materia. (2×1=2, 2×2=4, 2×3=6).

Ya en la Universidad, me tocó tener a Catedráticos de un gran renombre como
el Dr. Fernando Basols Batalla que me dio Geografía Económica de México; y
ni que decir de la sapiencia de Don Jesús Silva Herzog, uno de los más
grandes conocedores y exponentes de la Teoría Económica. También, la
catedrática y por ese entonces Directora de la Facultad de Economía,
Ifigenia Martínez Navarrete, de grandes recuerdos.

Concluyo

Toda esta exposición, se preguntará usted y con gusto le respondo, viene al
caso para recordar, a propósito del Día del Maestro que recién se festejo,
no como un homenaje a quienes mantengo su presencia y enseñanzas aún frescas
en la memoria, y no porque, ni están todos los que son, ni son todos los que
están. La lista sería interminable. Pero valgan pues, estos comentarios,
para hacer memoria y sembrar en la suya propia, sobre lo mucho que les
debemos a nuestros maestros. A todos en general. Muchos los cuales, por
desgracia, se han desviado en el camino y propósito de esta noble tarea que
es la docencia. Y decencia agregaría.

No es con marchas ni revoluciones -salvo las educativas- como este país, ni
mucho menos ellos como gremio, alcanzarán la Calidad Educativa ni mejores
condiciones laborales. Es sí, en retomar la tarea educativa como el
verdadero apostolado es y significa, como contribuirán a construir una
sociedad más justa e democrática, pero sobre todo, Más Libre. Pensar más en
el desarrollo educativo de los estudiantes en general, que en sus intereses
personales o de gremio. Ser menos “yo” para ser más “nosotros”. Pero sobre
todo, comprometerse con la formación de millones de niños y jóvenes que ven
en ellos y ellas, corríjanme si no, a unos segundos “padres”. Sí, Padres del
conocimiento. Hoy es el tiempo o no hay mañana.

Ya de salida

Y ya que hablamos de maestros, vale comentar por su lectura puntual, el
pasado encuentro que el gobernador Juan Sabines Guerrero, con motivo de su
día, tuvo con los maestros de la sección 40 que dirige Jorge Pérez Pérez,
pero igualmente y hasta pareciera inaudito, con los de la sección 7 que
encabeza Francisco Torres Hernández. Si ambos encuentros no son un logro
contundente de la política educativa del mandatario estatal, le invito
remitirse a las notas principales publicadas el pasado martes 15. Hubo más
propuestas que protestas //** Juan Antonio Castillejos Castellanos, diputado
local del PRD, surgió como el tercero en discordia (también se escuchó el
nombre de Ismael Brito Mazariegos), ello, en pos de alcanzar la Presidencia
de la Mesa Directiva que por reglamento, le corresponderá presidir en este
último tramo de la LXII Legislatura, a la fracción perredista. El diputado
Fabián Camacho Pedrero, era, bueno al menos hasta el pasado martes según se
corrían versiones en los pasillos del Congreso, el mero “gallo” para
presidir la Mesa Directiva que debería haber dejado vacante ya, diputado
priista Roberto Domínguez Castellanos. Pero como bien reza popular menú
refranero que dice: “que del plato a la boca, se cae la sopa”. Es muy
probable que dicho refrán se cumpla -y no precisamente en los restaurantes
“La Catedral” o “La Vianda” que les surten la comida a los trabajadores del
Congreso-, se cumpla a -la- “Carta” cabal. Veremos dijo un ciego//**
Mientras tanto; “la máquina (ría) seguía, pita y pita y caminando”. ¿O no
señor Valls? Voy Cruz Azul y Chivas. ¿Quién dijo yo?

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