Comentando la noticia

Alfonso Carbonell Chávez

Y los secretarios; ¿qué pitos tocan?

Aquí yo he dicho que para los chiapanecos el responsable único de la conducción del gobierno radica, fundamental y constitucionalmente, en la figura del gobernador del estado. A éste y solo a este se le elige por voluntad popular mayoritaria a través del voto en las urnas. A nadie más. En él radica la directa responsabilidad de nombrar a todos y cada uno de sus colaboradores; insisto a él y nadie más. Es decir, si alguno de sus funcionarios no cumple o comete actos de corrupción, a él le corresponde cesarlo e incluso ordenar su investigación y en caso de comprobarse la comisión de un delito, castigarlo con todo el peso d la ley. Pero vamos, pensar que se va a actuar conforme a derecho en este tema, es como esperar, dice una canción, “que la mar se seque” y puede que primero ocurra este evento a que se aplique la ley a secas. Por ejemplo, durante lo que va de esta administración de Manuel Velasco, ha hecho algunos cambios dentro de los miembros de su gabinete más obligado por las circunstancias y acaso mínimamente por la presión mediática, pero no porque su determinación -normalmente a destiempo- la anime ni una auditoria de por medio primero para determinar, en su caso, la comisión de actos de corrupción, mucho menos porque con dichos cambios se establezca una modificación o rumbo en el accionar institucional. Hasta creen. Es puro y vil gatopardismo. Y ahí tiene los cambios en secretarias en donde se presume sus extitulares cometieron escandalosos casos de corrupción, tráfico de influencias o mínimo negligencia institucional, todos se han ido “locos de contentos con su cargamento”, dice otra canción, pero no se van a otra ciudad sino ¡aquí se quedan!, en pleno reto y cinismo de que nadie los va a juzgar. Y ahí tiene a los que han pasado por la corrupta secretaria del transporte y solo para señalar a dos que no por buenas gentes los corrieron, ahí están Zuarth Rosales o Rosales Zuarth y el más reciente Fabián Estrada, los que pese a su presumible corrupta actuación, ahí andan como Pedro por su casa e incluso el Zuarth, fue nombrado como director general del Conalep Chiapas. Por lo que hace a Estrada de Coss, doble contra sencillo, en breve lo verá mamando de la teta presupuestal. Al tiempo. Y a este también, se le han evidenciado públicamente su proclividad al negocio de concesiones y protección del pirataje.

En la secretaria de Infraestructura y la que no sé a qué debe el cambio de denominación con cada nuevo nombramiento, lo que me lleva al sospechosismo de no ser solo el cambio de nombre sino que ello mismo tiene implicaciones legales y me comprometo a argumentar mi sospecha, pues al señor Bayardo Robles Riqué, que ya era ricó pero se dice se hizo aún más, pues ahí lo tienen fuera de la millonaria dependencia con presumibles actos de corrupción pero de ajustarle cuentas, ya ni hablamos. Bueno qué más que botón de muestra que de tan grande se convierte en zíper (¿?), como es la secretaría de Educación donde el transexenal Ricardo Aguilar, hizo lo que le vino en gana con esa dependencia y sus presupuestos; venta de plazas, tráfico de influencias, aviadores y un titipuchal de sobrinos, eran la marca Chiapas de esa dependencia. Sin embargo el nivel de corrupción a grados superlativos hubo, supongo, amén del renovado conflicto magisterial, que al gobernador no le quedó otra que tocarle las golondrinas. Pese a sus filias personales. Otra secretaria que al igual que las mencionadas es de las que mayores recursos maneja, sin temor a equivoco, es la del Campo, de la que el reeditado diputado federal el “talibán” Julián Nazar Morales, fue su titular. De éste se dice y se publicó no dejó ¡ni una mazorca por pelar! Cuando se dio su nombramiento, las voces a gritos no dejaban de advertirle al novato gobernante, sobre de que había puesto la iglesia en manos de Lutero. Una vez más y dicho en el contexto del comentario, le valió. La voz del campesino que es la voz pobre de dios, ni los vio ni los oyó. La regla.

Pero si este escenario, que es a toro pasado, no nos diera espacio a la reflexión sobre de lo que este gobierno es y solo botones de muestra, los nombramientos en estas cuatro importantes dependencias, sus actuales titulares deberían de invitarnos a ella (reflexión), porque tampoco escapan al reclamo cotidiano de los sectores a quienes, teórica y funcionalmente, deben de atender y servir. El del transporte, Mario Culebro, se ha manejado con una opacidad…mediática, que lo único que refleja es precisamente la opacidad con la que esa dependencia; con él, los que se fueron y seguramente con el que vendrá a sustituirlo, se manejan. ¡Es histórica su fama de alta corrupción! (Yo quiero una mi concesión secretario) ¡Plop! En la de, cómo se llama ahora, ¡ah sí! la de Infraestructura y Comunicaciones, en fin, despacha el arquitecto Jorge Betancourt, a quien ya también le han llovido críticas y muchas de ellas, en verdad, ácidas. Es decir e insisto, los cambios en sí no reflejan un cambio en la percepción de la imagen pública porque no se corresponden a nuevas estrategias y políticas que se funden en la transparencia ni en el cambio de accionar que hagan que su actuar se perciba distinto y que apuntale la rendición de cuentas. Insisto, sobre todo, de lo que encontraron. Los silencios se vuelven cómplices. En Educación, pues la secretaria Sonia Rincón con todo y su palmarés, le tocó bailar con el más feo, al ser nombrada en el tiempo de salida del nucú es decir, en medio del hormiguero magisterial. Y se sentó y no le queda más que rascarse. Pero sé y eso me lo dijo un pajarito, que ella misma fue directamente con el gobernador para decirle que la dependencia “era un verdadero cochinero” de corrupción. (No textual). Y bueno lo demás es historia reciente. Lo que sí y eso se lo han recriminado, que se preste a perversos manejos políticos en contra del magisterio como aquél ataque a sus oficinas que evidenciaron era una estratagema gubernamental. Se pasa. Y rápidamente porque se me acaba el espacio y la paciencia; en la secretaría del Campo, mucho emocionó la llegada de un experimentado político como José Antonio Aguilar, pero vaya que manera de desperdiciar tanto talento y bagaje al convertirse en simple comparsa aplaudidora del “Güero” Velasco. Daba pa’ más y aquí lo dije. Quizá como dicen lo refiere un cercano a Josean que dijo; no me metan en sus cosas ustedes son jóvenes yo ya estoy viejo ¡respeten mis canas! Y se respeta su posición y es válida. Lo que no se concibe, insisto, que solo hoy sea comparsa de un mediático carnaval. Por eso planteo; y los secretarios ¿qué pitos tocan? Y conste que solo me referí a cuatro de ellas; lo realmente interesante será analizar; ¿Por qué otros titulares como de Seguridad y la Procu no los cambian? Comentaremos.

Ya de salida (3#3 minis)

1.- Señor diputado presidente del Congreso del estado; por favor ¡den señales de vida! Es cierto el tema magisterial en las calles los obliga a sesionar en sedes alternas, pero eso no quiere decir que las comisiones incluso de manera principal la de educación, por ejemplo, no sesionen. ¡Pónganse a chambear diputados! No son 2 pesos lo que nos cuestan. Y no se equivoquen, no le reprocho a él en particular que bastante activismo político tiene, sino en su figura de presidente le pregunto; ¿y la agenda pué?…// 2.- Qué pena y esta sí es ajena, leer y peor ¡dios mío! escuchar en algunos programas de radio, cómo despliegan ignorancia supina sobre temas de los que ni idea tienen. Ojalá la autoridad en la materia que puede ser, se me ocurre de rebote; la Asociación Nacional de Locutores, el STIRT, Gobernación o Educación, le entren a la regulación de este oficio sobre todo radiofónico. ¡Lo que hay que escuchar! Lo peor no es eso, lo jodido es que desinforman y confunden a la radio audiencia. Ojo radiodifusores, no maten a la gallina de los huevos de oro. No es consejo aclaro…// 3.- Hoy gracias a dios es viernes; es decir un fin de semana que no sé qué voy hacer; no sé si voy a Sancristóbal, primero, porque no sé si hay paso o de plano me van a madrear los chamulas (pagados) en la carretera; o si voy al café o cine de alguna plaza en Tuxtla, porque tampoco sé si los maestritos me van a dejar entrar. Ahora que ir de compras a Riverpool je, pues ahí si no porque ni paga tengo. Mejor me quedaré a ver, la misma una vez más, película en la telera. Ah y mis six en ristre…// ¡Me queda claro! Feliz y bloqueador fin de semana. Salu2.

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