Alfonso Carbonell Chávez
Desmemoria colectiva
Es impresionante el ver cómo, como transcurre el tiempo y hasta eso no mucho, lo urgente se va montando en lo importante hasta acabar por no importarnos. Es decir, no hace mucho tiempo que el escándalo de “oceanografía” nos abofeteaba la conciencia al descubrirse el fraude que ésta empresa cometió en contra de Banamex por el orden de los 500 millones de dólares y la presunción de que la paraestatal Pemex estaría involucrada al ser contratista de ésta y, cuando tan delicada situación aún no ha sido aclarada, se pierde ante un nuevo escándalo; la línea 12 del metro o línea dorada construida durante el gobierno de Marcelo Ebrard en el D.F., y que ahora le estalló en las manos del actual jefe de gobierno Miguel Mancera, ambos del PRD. Aquí la presunción de un desvío de recursos multimillonario en pesos aztecas asciende al orden los 24 mil millones de pesos, cifra que según se ha informado rebasa en poco más de 7 mil millones a lo estipulado en contratos.Nada hubiera pasado y muchos quedarían con sus bolsillos hinchados de dinero si no es que la dorada línea empezara a “chafear”; tuvieron que cerrar 11 de las 20 estaciones del metro. ¡Para eso me gustaban!
Es decir en el primer caso y aunque se “encabrone” el recién reelecto líder del PAN el señor Madero, las evidencias en el caso oceanografía apuntan a los gobiernos presidenciales panistas aunque “cierrrrtamente” (dixit Fox), el entuerto haya venido a descubrirse ya bajo el gobierno priista de Peña Nieto. Y no me queda claro. Puntualizo; la multicitada empresa Oceanografía que presta sus servicios a Pemex, presentó documentos falsos o aparentemente falsos con firmas y sellos de funcionarios e instancias de la paraestatal para hacerlos efectivos ante Banamexpor millonarias cantidades. Esto lo detectó City Group que es, por decirlo de algún modo, matriz de la institución financiera referida, dando paso a las demandas conducentes.
Desmemoria colectiva (II)
Entonces se supo que dicha empresa venía realizando servicios a Pemex desde el sexenio de Vicente Fox y que las cantidades fueron “increchendo” durante su administración. Ah pero por si fuera poco ya en el sexenio de Feli-pillo Calderón, el número de contratos de Oceanografía con Pemex crecieron desorbitadamente. ¡Fíjese, fíjese, fíjese! (Je) cientos de millones de dólares iban y venían y nadie se incomodaba por ello. Ahora que el millonario fraude (en dólares) ha sido puesto al descubierto, todos se dan golpes de pecho y se dicen ofendidos y mancillados en su honor al inmiscuirlos en tan horrendo crimen contra la nación. Sí, porque de hecho lo es. ¿Fraude entre particulares señor Madero? ¡La manga!
En tanto la línea 12 “amoratada” del metro capitalino que involucra a los gobiernos del PRD (gobiernan la capital desde 1997) me refiero al de Ebrard y Mancera, las versiones que corren (aunque aún no corren a nadie) son, al menos, en dos sentidos. La oficial; dicen los del gobierno capitalino que las empresas que ejecutaron el proyecto y cito; ICA, Curso y Alston, son las responsables de los desperfectos encontrados (vagones y rieles, curvas, durmientes etc.,)y que no les dieron mantenimiento. En tanto el bloque empresarial (¡fuerte bloque!) argumenta que se siguieron las especificaciones acordadas en el contrato. La realidad es que a más de dos meses que se suspendió el servicio de la línea 12 por representar un riesgo mortal a poco más de 450 mil usuarios, aún no hay responsables. Y como decía la niñita del comercial de la mantequilla; y esto es… ¡todos los días! Es decir, echarse el “navío cargado, cargado de… ¡impunidad!” Me queda claro.
Desmemoria colectiva (III)
Y así nos vamos hasta los sucesos más recientes pero que ahora involucran a las siglas del PRI. Y sí, en efecto, me refiero al “tremendo caso de la tremenda corte” (¡cálmate tres patines!) relativo a la red de trata o prostitución que el cochino mayor (literal) del PRI capitalino (del df no se esponjen) el tal Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre alias “el príncipe de la basura” hoy con licencia (del PRI no de la basura), fue evidenciado por un trabajo periodístico del equipo de Carmen Aristegui (MVS noticias), donde a través de “enganchadoras” reclutaban a jóvenes mujeres entre los 18 y 24 años de edad (según se pudo constatar en los mensajes publicitarios en medios de comunicación escritos) y cuyas características aparte de la edad tenían que ser mujeres atractivas por decir lo menos.
Ya una vez en el local que alberga una de las oficinas institucionales del PRI-DF, eran recibidas por Priscila y/o Claudia quienes recibían y entrevistaban a las que con la intención de encontrar trabajo, acudían a las oficinas del tricolor partido. Ya ahí y no quiero hacer una crónica de la crónica que documentó la reportera infiltrada de Aristegui (las cuatro horas de grabación están en su cuenta de twitter o portal), sí comentaré que minutos antes de ser recibidas por el panzón zar de la basura (empezando por él), de plano como se dice peladamente “les hablaban al chile” diciéndoles que, la cosa estaba en darles el visto bueno por el malo de Gutiérrez, y que sus “funciones”serían tener sexo incluso en ese mismo momento. ¡Ah!, no sin antes haberles indicado un sugestivo cambio de ropa. ¡Háganme ustedes el refabrón cavor! (Dixit Carlos Acevedo)
Ya de salida
Es decir, mientras nuevos temas de corrupción o no y de bajeza humana como el anterior descrito decía, la desmemoria colectiva nos alcanza porque ahora el tema que nos inunda e impacta son (otra vez) las reformas estructurales ya constitucionales y en proceso de su reglamentación en el Congreso de la Unión como la de telecomunicaciones y la madre de todas (y que espero no nos dé en la ídem je) la energética…// Por eso decía que lo urgente como ciertamente se pueden calificar las reformas que comento, nos van haciendo que cosas tan graves y aun no resueltas como y vuelvo a citar: oceanografía, línea 12 del metro y la del “cochi” trompudo del Cuauhtémoc, se vayan diluyendo en la memoria colectiva de las y los mexicanos revelando, una vez más, que la corrupción y la impunidad siguen y seguirán siendo si no nos decidimos a cambiarlas, en el mejor caldo de cultivo para el descontento social. Corrupción, complicidad e impunidad aunadas a la pobreza, desempleo e inseguridad terminarán ahogándonos. Señores gobernantes pregunto; ¡de qué se trata! Porque de eso y más ¡ya estamos hartos!..//¡Me queda claro!
