Alfonso Carbonell Chávez
Las batallas del 5 de mayo
Sí y permítanme plantear en plural la histórica fecha del “5 de mayo” del muy muy lejano (cálmate Shrek) México de 1862, en que las tropas francesas al mando del conde de Lorencez (Charles Ferdinand Latrille) y una vez rota la alianza conformada entre España, Inglaterra y Francia para invadir a México reclamando pagos de deuda, los dos primeros aceptaron las negociaciones de pago del gobierno de Juárez que encabezaron Manuel Doblado Ministro del Exterior e Ignacio Zaragoza de Guerra, pero no así el imperio de Napoleón III. Pero no es la intención hacer aquí una sinopsis de tal evento que marca a este país desde entonces y que precisamente ayer se conmemoró su 152 aniversario. Digo al menos de esa batalla que y finalmente, no fue suficiente para detener la invasión que tiempo después consolidaría las pretensiones del imperio francés y los conservadores del país de establecer un imperio; el de Maximiliano de Habsburgo.
Lo que sí trato o al menos es la intención primaria, es que podamos reflexionar en colectivo o al menos mis lectores, de que muy poco ha cambiado nuestro país desde ese entonces. Y no me refiero por supuesto a lo que en infraestructura ha crecido México que resulta por demás obvio, sino precisamente a las contradicciones que históricamente nuestro país ha vivido. Cito; la traición, la corrupción, la falta de identidad de compromiso y responsabilidad para con el país y los mexicanos. Si uno revisa la historia de nuestro país desde que México es México, encontraremos en sino de las luchas por el poder por el poder mismo.
Las batallas (II)
Sí y se pudiera entender que no todos pensamos igual y ¡qué bueno! Lo que no se vale es que por la supremacía de la fuerza y peor aún por la fuerza del estado, se subyugue a un país, a una nación ¡a una patria! Y no había pasado ni siquiera meses de haberse declarado la independencia cuando los yorkinos y los escoceses trataban de darle su sello al país naciente, sí esos mismos que luego se transformaron en republicanos e imperialistas y más tarde en conservadores y liberales, entre centralistas y federalistas para acabar en pleno siglo veinte, el siglo de las grandes revoluciones del mundo como la mexicana, traducidas esas perenes contradicciones en partidos políticos. PRI, PAN, PRD y demás.
Por eso digo o me refiero en plural sobre las batallas, históricas batallas que finalmente no alcanzó para unir al país del 5 de mayo. Batalla incluso que es la que se conmemora en Estados Unidos junto a la comunidad mexicana como si fuera o más aún el día de la independencia de México. Pero decía ni esta batalla, ni la guerra de independencia ni de la reforma ni siquiera la revolución mexicana con su poco más de un millón de muertos, han servido para darle rumbo dirección y sentido a este país. Y por supuesto tampoco a sus muertos. Me queda claro.
Pero se preguntarán ¿a qué viene todo este entuerto sí advertía no trataba de hacer una sinopsis histórica del evento? Trataré de responder. Pues resulta que ayer también 5 de mayo, se dio un acontecimiento en el ámbito político nacional que dicho sea con verdad, creo que a nadie importó o al menos el despliegue informativo sobre el hecho no fue suficientemente difundido. Quizá hoy con boletines informativos e inserciones pagadas lo refieran. Se trata del aniversario oficial de la creación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que ayer estaría, bueno estuvo cumpliendo su, haber déjeme echo cuentas 1989…¡ah sí su 25 aniversario! Nada que festejar, opinión personal. Y no es que mi comentario pretenda descalificar el aporte que este partido político considerado de izquierda en el país ha hecho y que sin duda es trascendente. Pero, no me dejarán mentir, que la forma de conducción política del mismo digo más allá de sus intenciones democráticas y de lucha social, sus métodos y sus alianzas electorales distan mucho del partido que surgió en, este sí no muy lejano 1989.
Las batallas (III)
Así, “Chuchos” y ¡chuchos! (en la connotación local) que conforman las tribus al interior de ese partido, no han dejado de desencantar al electorado. Incluso hoy uno de sus líderes o ex, como quieran, como lo es el señor López Obrador, prefirió mejor conformar su propio partido; Morena. (Ahora solo falta que conforme su propio INE y sus instituciones… Ah y su propio país) Je.
Así pues y más, México ha tenido que librar muchas batallas. Sí, comoésta que se conmemoró ayer en contra de invasores extranjeros pero las más, es necesario anotar y duele, entre los mismos mexicanos. Entonces surge una interrogante crucial en estos momentos cruciales del país, claro entre cientos de interrogantes más; ¿hasta cuándo vamos a entender que esta lucha estúpida del poder hacia el interior de la nación es lo que ha provocado nuestro rezago y subdesarrollo ante el concierto mundial? La verdad yo no lo sé, y dudo que tampoco quienes nos gobiernan hoy -y no me refiero solo al partido gobernante- lo sepan. Lo entiendan.
Ya de salida
Así entonces ¡Juárez, Zaragoza, Doblado y compañía!, al poder mirar al México de hoy, la tristeza (por decir lo menos) de ver que sus batallas fueron infructuosas, apagarían su luz guiadora ante la decepción de la realidad imperante. ¿Cuántas batallas más nos faltan a los mexicanos? ¡He ahí el dilema!… Estamos de regreso…// Les quede claro. Salu2.
