Comentando la noticia

Alfonso Carbonell Chávez

“Dios da el agua sí… pero no la entuba”

Estamos al borde del caos capitalino cuando el alcalde de Tuxtla Gutiérrez Samuel Toledo Córdova plantea, de modo llano, claro y contundente que los tuxtlecos nos podemos quedar, en un futuro cercano, sin el abastecimiento del vital líquido ante la escasez de recursos financieros en SMAPA (Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado). Es decir, ante la deuda pública monumental que no solo el propio Smapa tiene sino el ayuntamiento tuxtleco en general, bueno pues, de no tomarse acciones que vayan a resolver de fondo esta situación que el propio alcalde califica de quiebra la situación del Smapa, los capitalinos tendríamos en breve, que empezar a almacenar agua en tambos ante la escasez del vital líquido. Nos quede claro.

Es cierto también que este problema de “quiebra” en que se encuentra esta empresa municipal, no se creó por generación espontánea y que el fenómeno social ¡este cáncer social que nos permea que es la corrupción!, también tiene su propio peso en la explicación de esta crisis y los responsables tienen nombre y apellidos. Sin embargo meterlos a la cárcel, tampoco resolverá el problema de la falta de liquidez para el pago, por ejemplo, de la luz cuyo adeudo al 16 de julio oscilaba en los 36 millones de pesos. El alcalde Samuel Toledo a quien le tocó cosechar lo que otros sembraron en esa instancia de gobierno municipal que administra el agua potable, no puede detenerse, así estimo, en lamentaciones ni a buscar culpables que dicho sea de paso algunos ya están siendo procesados por actos de corrupción evidentes, sino buscar alternativas financieras que no pongan en riesgo, insisto, en algo que resulta eminente sino se actúa y se toman las decisiones ya; el abasto de agua a los hogares tuxtlecos.

Dios da… (II)

Por ello mismo y una vez aprobado por el Cabildo con el aval de instituciones federales como la Conagua y expertos en el tema, se envió al Congreso del estado una propuesta para que una empresa privada vía licitación y claro con experiencia avalada en la materia, aporte de manera subsidiaria en concesión para la prestación de este servicio, capital fresco y tecnología de punta que haga eficiente la dotación del servicio de agua potable y de alcantarillado. Lo primero que se pagaría en un esquema tal una vez aprobado por el Congreso, sería la liquidación inmediata a CFE y evitar así el riesgo inminente de corte del servicio que, comentamos ya de no pagarse, reduciría la ya de por sí mermada capacidad de operación de suministro de agua que es de apenas el 34 por ciento al no tener energía para el bombeo. Grave.

Por ello he ahí la urgencia que demanda la aprobación de un esquema de coinversión sin riesgo alguno de perder, el municipio, la potestad de este recurso ni mucho menos se está planteando “vender” los activos e instalaciones del Smapa. Y por lo que hace a la rectoría en su explotación y operación, seguiría correspondiendo exclusivamente al propio municipio. Escuchar todas las voces, ha planteado sin recelo alguno Toledo Córdova, porque el tema es de todos. Pero la solución desde mi percepción en este caso en particular, digo tal y como podría sugerir viejo eslogan publicitario; la solución, no somos todos. Y me explico.

Dios da… (III)

Es decir, cuando una población creciente y demandante de servicios públicos en una ciudad como Tuxtla, cuya mancha urbana de años atrás ha crecido de manera desproporcionada y anárquica de oriente a poniente pero sobre todo de norte a sur hasta casi copar los cerros, plantea para cualquier administración municipal incluso estatal y federal, retos descomunales tanto técnicos como financieros. Y si a esto le sumamos la existencia de casi 20 mil tomas clandestinas y una cartera vencida de usuarios morosos, insisto, el reto se convierte en verdadera pesadilla. Ha y con un ingrediente adicional de la irresponsabilidad de muchos capitalinos que desperdician miles de litros por fugas en sus hogares (empaques de llaves que ya no sirven, fugas en su red domiciliaria, tanques de excusado que al jalarle no baja la “pichancha” je) y/o que se lavan los dientes con la llave abierta y a los que les da por cantar bajo la regadera (doble je) ¡pus uta! estamos bien fregados.

Ya de salida

¡Y no, créanmelo no!, soy promotor de privatizaciones ni venta de empresas del gobierno municipal como en este caso específico, porque en primera no considero que este esquema financiero de saneamiento para el SMAPA sea ni una ni otra cosa. Es sí y compártalo si quiere, que no podemos quedarnos (me refiero a los ciudadanos) a ver cómo un gobierno municipal o estatal se detenga a lamentar su realidad queriendo resolver los problemas buscando o acusando a quienes se fueron, de la situación difícil por la que atraviesan sus gobiernos. Porque los ciudadanos, la sociedad toda urge y demanda servicios, seguridad, empleos, salud, educación ¡alimentos!..// A los ciudadanos, es cierto también, les urge y urgen a sus autoridades a que hagan justicia en el caso que se compruebe, legalmente habría que considerar, a quienes malversaron recursos públicos. Eso lo demandamos todos. Pero dicho sea con verdad ¡para qué putas nos sirve saber en la cárcel a quienes se robaron el dinero por ejemplo del Smapa!, si ello no va a resolver el problema de la quiebra financiera y con ésta, la ya anunciada falta del vital líquido. No es drama…// Así pues y reconozco están en todo su derecho de manifestarse, esos que hoy se desgarran las vestiduras en la defensa del Smapa –es de suponer- al advertir que lo que se quiere es privatizar el servicio; ya los quiero ver una vez estallada la crisis del agua. Sí cuando quieran bañarse bajo la regadera entonando su habitual canto empiezan a transmutarlo por un grito de; ¡Vieja pásame una cubeta de agua que me quede enjabonado! Acompañado de una serie de improperios, por supuesto, contra la autoridad municipal…// Es cierto; “Dios da el agua… ¡pero no la entuba!”…// Me queda claro.

¡Comparte la nota!