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Alfonso Carbonell Chávez

“El Carbonell no tiene quien le escriba”

Así es, como la insigne novela del más insigne escritor Gabriel García Márquez, “El Coronel no tiene quien le escriba” (1962), hoy quisiera recibir alguna misiva que me hablara, me alentara… me diera razón de ser y existir. Sin embargo –siempre los hay-, creo me quedaré esperando como el Coronel esa misiva que me ayude a bien morir. No, no es la intención del preámbulo literario de los que “os” quiero hablar. Es sí y ahí el motivo del entuerto, que cuando las “luces” de los ilustrados políticos nos permean de “ánimos esperanzadores” sobre el futuro posible del país (nótese mi sarcasmo en las comillas), al otro día de su cruda electoral nos vuelven, con infame actuación, a regresarnos al estadio de afrentas y descalificaciones en pos e interés de sus ambiciones de poder. Me queda claro.

Porque ahí han estado endulzándonos el oído los líderes políticos del PAN, PRD y PRI en la mesa del Pacto por México, mandándonos el mensaje de que ¡sí!, que en efecto es posible sentarse (les recomiendo la próxima una de 80×80 con carraca de por medio je) con civilidad republicana para agendar los temas cruciales del país. Pero no, tras el proceso electoral concurrente efectuado en 14 estados del país el pasado 7 de julio, incluso con victorias de la coalición PAN-PRD como lo fue la gubernatura de Baja California, ahí con pasmosa rijosidad salen los dirigentes nacionales Gustavo Madero del PAN y Jesús Zambrano del PRD, a imponer condiciones al presidente Peña Nieto para seguir dialogando en el espacio del Pacto. Para eso me gustaban.

El Carbonell… (II)

Y digo que para eso me gustaban, porque si ya habían firmado y establecido un “Adenddum” al Pacto como condición para que éstos (PAN-PRD) continuarán, es decir, que no hubiera manejo fraudulento en dichos procesos que equivalía a no usar la fuerza pública de los recursos por parte de los gobiernos locales y que ellos insisten, hubo. Digo por parte de los gobiernos priistas. Entonces pregúntome yo; ¿tons’ qué chingados siguen haciendo dentro de éste, es decir el Pacto? Porque a mí me queda claro qué, si ya habían advertido que de darse como ciertamente como siguen denunciando actos ilícitos en la elección, digo e insisto ¿qué siguen haciendo dentro de éste?

Porque en la vorágine declarativa de Madero y Zambrano de suciedad en las elecciones estatales pasadas por parte de los gobiernos priistas, y que desde su muy particular balance dicen y reclaman a los priistas “malos manejos”, ahora, por contrario, dicen con estúpido escepticismo que sí, que si se van a sentar de nueva cuenta en la mesa del Pacto por México. ¡Cara duras! Me cae. ¡Pero no!, no quiero abonar a un rompimiento de este mecanismo que el Presidente de México Enrique Peña Nieto, ha venido abonando en la construcción del país, no. Lo que sí y aquí me detengo, es que tanto el PAN de Madero (porque hay otros ya dentro de este) y el PRD de Zambrano (o lo que queda de este con la salida de Andrés Manuel), están en la delicada disyuntiva de ser y estar cogobernando con el PRI y Peña Nieto; o salirse del pacto y entonces como antaño, el gobierno procese sus reformas y directamente se las envíe al Congreso de la Unión. Que dicho sea de paso, de eso piden su limosna. Je.

Ya de salida

Por eso el título de esta entrega; “El Carbonell no tiene quien le escriba”. Y creo quedaré velando al muerto, mi mujer asmática y yo vestido de blanco con mi corbata negra. El correo llegará cada mañana de octubre y esperaré 75 años para que, quizá… quizás, alguien me escriba o escriba que vale la pena esperar… una nueva carta // Me queda claro

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