Alfonso Carbonell Chávez
Sin prisa…pero sin pausa
Si alguna frase podría caracterizar el inicio de la actual administración gubernamental de Manuel Velasco Coello, me atrevería a citar la que hoy abre estos comentarios; “sin prisa, pero sin pausa” y paso a explicarme. A partir del ocho de diciembre del 2012 en que el cambio constitucional de gobierno se consumó, también cambio la forma y estilo de ejercer el poder. Sin pretender hacer un recuento de los acontecimientos políticos que dieron como resultado la elección de un joven gobernador y subrayo, joven gobernador de Chiapas, me quedaré con el dato representativo que nos habla por sí solo (3.3 millones de votos casi un millón más que su más cercana competidora) del tamaño –a priori- del cambio cuantitativo y cualitativo por venir, cuando en una elección histórica en tanto al personaje se refiere como por la contundencia de su triunfo en las urnas, paso a paso y con la mira puesta en la otra orilla del sexenio, impulsa la barca llamada Chiapas.
Y como decía mi abuelo Don Enrique Carbonell Egañe; “hijito orinando y haciendo caminito”, cuando nos mandaba al patio trasero de la casa a eso precisamente. No, no a orinar sino a hacer camino. Je. Es así que como toda nueva administración llámese gobierno federal, estatal o municipal, la mayor de las veces hay que empezar a partir de cero. Y no se trata de derrumbar lo poco o mucho que se haya construido en el pasado reciente muchas veces con la inicua o inocua intención de que lo hecho y quien lo hizo no perdure o se trate de borrar de la memoria colectiva. ¡No que despropósito! Ahora que si él o los que se fueron algo tienen que aclarar y mediara denuncia, bueno serán las autoridades del ramo legalmente constituidas (no los medios ni los periodistas) quienes emitan su procedencia y fallo.
Sin prisa… (II)
Pero un gobernante y ¡desniéguenmelo! (dixit Cantinflas), repito un mandatario, no se puede anclar en el pasado ni mucho menos empezar a conducir los destinos de un pueblo con esperanzas de futuro mirando siempre por el espejo retrovisor. Podría desviar el camino o “más peor”, cometer un accidente histórico. Al gobernante, aunque suene redundante, le corresponde GOBERNAR. Y lo digo fuerte para que se escuche lejos. Porque la tarea de un gobernador es atender los urgentes e ingentes reclamos, demandas y rezagos de su pueblo y no buscar excusas ni señalar a nadie de lo que es su responsabilidad intrínseca. Insisto, los temas de ministerio público ahí se deben ventilar y resolver.
Sin prisa… (III)
No omitiré el pasaje, duro pasaje económico financiero que desde el inicio de su gobierno “El Güero” Velasco ha tenido que sortear. Pero de igual forma ha tenido que hacer frente. Así “pian pianito” (por cierto en estos momentos en que escuchó a Beethoven) paso a paso, este gobierno ha tenido – forzadamente- que iniciar (sin palabras) pero que día con día se despejan las incógnitas al paralelo que el gobernador Velasco despliega una cada vez más intensa agenda gubernamental cercana a la gente. Y no voy hacer un recuento de sus giras como la ayer realizada en el municipio de Emiliano Zapata y luego al pueblo de Copoya de Tuxtla, eventos de los que por cierto, el periodista Miguel González Alonso, llegando casi rayando a su programa de radio “Palabra Libre” -que a la “limón” conducimos- dio las primicias de los actos del gobernador. Ah y no se lo contaron sino que él estuvo ahí “in situ” al ser convocado por el propio gobernador a asistir, en su carácter de periodista claro, a dicha gira. Me queda claro.
Ya de salida
Por ello el título de la presente entrega y cito nuevamente; “sin prisa pero sin pausa” y que a mi manera de leer la agenda gubernamental, lo decía ya, muchos caminos que hasta hace poco solo eran brechas enmontadas se empiezan a abrir. Pero no son los millones de pesos anunciados de inversión que son fundamentales claro, como ni tampoco los insumos y diversos apoyos en especie que junto con el gobernador llegan hasta las comunidades más alejadas de nuestra entidad; incluso tampoco el corte de listón en la importante obra realizada. Es sí a la par de lo anterior y déjenme plantearlo así; el hecho indiscutible e imprescindible del actuar de un gobernante de estar cerca de la gente, de sus problemas y carencias… aún más de sus miradas, del estrechar sus manos y escuchar de viva voz sus sueños y esperanzas depositadas en el joven sí, pero cada vez más maduro y sensible gobernante…// Insisto ¡esa es su tarea fundamental y no la cacería de brujas o pretendidas venganzas políticas! ¡Es sí, también, aplicar la ley y hacer valer el estado de Derecho!…// No nos equivoquemos…// “Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”. Jorge Luis Borges…// ¡Me queda claro!
