Alfonso Carbonell Chávez
Habemus secretarius
Pues como la “crónica de una muerte anunciada” del Nobel Gabriel García Márquez (1982), novela basada en hechos de la vida real de su natal Colombia (como casi todas sus novelas) la que empieza por el final, es decir por la muerte de su protagonista (Santiago Nasar) la de Noé Castañón León, ahora ex secretario General de Gobierno de Chiapas, igualmente ya estaba anunciada. Pero no trato aquí de hacer una sinopsis de la novela como tampoco, hacer una novela a partir de la muerte política claro está, de este personaje que bien daría por sí misma para escribirla. Pero eso corresponderá a la historia o quizá, a sus biógrafos. O lo que ocurra primero.
Lo que sí y es menester principal de estos comentarios, poner en contexto el cambio que se dio apenas el pasado martes dentro de la administración estatal al anunciar y tomarle protesta, el Gobernador Manuel Velasco Coello, al diputado federal con licencia, Licenciado Eduardo Ramírez Aguilar, como nuevo secretario de Gobierno en sustitución del transexenal Noé Castañón León, quien finalmente debió entender o le hicieron entender, que no todos son de su condición. Je. No caeré en el fácil recurso de “muerto el rey –león- ¡viva el rey!”, par endilgarle epítetos que no vertí durante su gestión ¡cuantimás ahora que ya no está en funciones!, como ciertamente y con conocimiento de causa externo, muchos que lo aplaudieron en el pasado reciente ahora se han convertido “valientemente” en sus más feroces detractores. No es moral ni decente. Me queda claro.
Habemus… (II)
De lo que se trata sí y estimo debe ser tema de reflexión y análisis, es lo que este nombramiento hecho por el mandatario estatal en la segunda responsabilidad más importante de gobierno, es e implica sobre todo al recaer en una de las gentes más cercanas al “Güero” Velasco, por no decir la más cercana: Eduardo Ramírez Aguilar (ERA), tal y como se espERAba. Lo que sí es importante advertirle al estrenado secretario, y conste que no es consejo además no pedido, que la luna de miel con el pueblo apenas empieza y que deberá anclarse muy bien al piso para que los aduladores, sí esos muy hechos en endulzarles el oído a los políticos, no lo levanten del piso. Me explico y comparto; desde la asunción de Manuel Velasco Coello como mandatario estatal, no había visto tal volcamiento y despliegue informativo con tantos elogios vertidos sobre de ningún otro funcionario por él nombrado ni que tantos analistas políticos locales (léase columnistas) prodigarán tales conceptos. Insisto a ninguna o ninguno otro funcionario como ahora lo han hecho con el joven (35 años) ERA. No es consejo secretario pero, pies de plomo.
Pero al grano y prometo no volver a desviarme del asunto en cuestión y que resulta ser el mensaje que con el nombramiento de Ramírez Aguilar, el joven sí pero cada vez más maduro gobernador, lanza a propios y extraños sobre todo a aquellos que, un día sí y el otro también (lo comentaba en una entrega anterior) insisten en mandarle mensajes apresurándolo para que los cambios se dieran atreviéndose a señalarle que su pasividad, en la realización de los cambios, lo único que provocaba era (no ERA) mostrar debilidad. ¡Háganme el refabrón cavor! (Dixit Carlos Acevedo). Así Manuel Velasco con esta decisión que ciertamente ha sido recibida con beneplácito en los círculos políticos y de opinión, se da dentro de los tiempos, cálculos y mediciones que el propio mandatario ha establecido (ni antes ni después) y que tal decisión como las anteriormente tomadas, insisto y estoy convencido de ello, solo obedecen a los tiempos que él mismo ha marcado en su agenda de gobierno sexenal. Porque tal y como acalló la rechifla el día de su toma de posición al mencionar la presencia de sus adversarios políticos en campaña, ahora es menester recordarlo: “¡Calma Coita… que ya ganamos!
Habemus… (III)
Y sí por supuesto que vale la pena ponerlo en contexto porque a partir de allí, de este momento de decisión, es que el sello “Velasco” será impreso e impulsado desde la secretaria General de Gobierno marcando un nuevo derrotero, no sólo por la importancia de esta secretaría cuya delicada función tiene que ver, así de trascendente, con la gobernabilidad. Ni más, pero tampoco menos. Bueno y como ERA y era de esperarse, los cambios empiezan a desgranarse como mazorcas de maíz, uno a uno y ahí tienen ustedes que desde ayer mismo, otra importante secretaria como la del Campo cuya labor se centra en la atención del sector campesino de nuestro estado, es decir de millones de hombres y mujeres que no solo lo habitan sino que viven de éste, el gobernador Velasco tuvo a bien designar en esta importante cartera a Julián Nazar Morales, quien más allá de sus malquerientes no se puede perder de enfoque que, si de algo sabe este señor es del campo. Por algo lo nombró. Me queda claro.
Ya de salida
Así pues, como lo sentenciara el entonces presidente de México Carlos Salinas de Gortari, allá por aquellos aciagos días de 1994 ante el estallido del levantamiento armado del EZLN el uno de enero de 1994 cuando dijo: “lo que no funcionó”, costándole entonces también la destitución del secretario de Gobernación José Patrocinio González Garrido. Sin palabras…// Así es qué; ¡Calma Coita que ya ganamos!…// Me queda claro.
