Alfonso Carbonell
¡Rosario, Rosario, Rosario!
Después de unas necesarias vacaciones aunque tal vez no merecidas, aquí estamos retomando el espacio cibernético que resulta ahora ser el medio de comunicación por excelencia. ¡A qué tiempos aquellos señor Don Simón cuando tecleábamos nuestras notas o columnas en la redacción de los periódicos postrados ante una “Remington”! Y no lo digo por mera nostalgia sino porque había convivencia humana, intercambio de puntos de vista con las y los compañeros generando una mayor pertenencia al medio y mejor identidad entre los trabajadores de la pluma. Claro está que la evolución de los medios como tal, responden a las exigencias de información ciudadana por un lado, y por el otro al vertiginoso desarrollo tecnológico; pues bien, ahora sentados desde la comodidad de la casa o de algún cyber, se redacta la nota o como en este caso la columna para su envío a nuestras casas editoriales. Permítanme antes de proseguir, dar un sorbo a mi espumoso “Márago”.
Pero dejémonos de nostalgias y reminiscencias y entrémosle a los temas de hoyAñadir un evento para hoy. Pues resulta, que después de una reprogramación o ajuste de las actividades del Congreso local, finalmente hoyAñadir un evento para hoy se celebrará en el Recinto Legislativo ante el Pleno camaral, la entrega de la Medalla “Rosario Castellanos” de manos del Mandatario Estatal Juan Sabines Guerrero, correspondiéndole tal distinción a la política Tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel.
Beatriz Elena Paredes Rangel mujer mexicana que posee una profunda vocación de servicio, ha dedicado lo mejor de sus esfuerzos a la gestión pública y a desarrollar proyectos sociales. En 1995 fue distinguida con la presea “Mujer que Hace la Diferencia” otorgado por el Foro Internacional de la Mujer. Fue nombrada mujer del año en 1989 le fue otorgada la distinción “Mujer del Año”, en México, y en 1986 se le otorgó el Premio Interamericano por la participación de la Mujer en el Desarrollo Rural del Instituto Interamericano de Cooperación en la Agricultura (IICA).
Dentro de sus actividades políticas destaca haber sido: diputada local de su estado, dos veces diputada federal (en la LVI y la LVIII), senadora de la república (LVII), primera mujer secretaria General de la CNC, Gobernadora de Tlaxcala y Presidenta nacional de su partido (PRI). Actualmente y por tercera ocasión es diputada federal. (Fuente; esmas.com/noticierostelevisa/biografías)
Hablando de Rosario
Entonces si es menester señalar algunos datos biográficos de la galardonada, permítanme compartir de igual manera, un fragmento de la vida y obra de quien es motivo de la creación de dicho reconocimiento; Rosario Castellanos.
Rosario Castellanos Figueroa nació en la ciudad de México en mayo de 1925 y murió en Tel Aviv, Israel, en agosto de 1974. Su infancia y parte de su adolescencia la vivió en Comitán y en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Posteriormente emigró a la ciudad de México donde, en 1950, se graduó como maestra en filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). A principios de los años cincuentas realizó estudios de estética y estilística en la Universidad de Madrid. A su regreso de Europa impartió cursos en universidades mexicanas y estadounidenses.
Radicó un tiempo en Chiapas, durante el cual fue promotora cultural del Instituto Chiapaneco de la Cultura y el Instituto Nacional Indigenista, directora de un grupo de teatro tzeltal-tzotzil, directora de Información y Prensa de la UNAM, secretaria del Pen Club (asociación de escritores a nivel mundial, con sede en París) y embajadora de México en Israel. Para comprender mejor a Rosario Castellanos y su obra debemos recordar que ambas se desarrollaron en un tiempo de conflictos mundiales y de ideologías radicalizadas: la lucha entre Oriente y Occidente, entre el comunismo y el capitalismo, entre la Unión Soviética y Estados Unidos, y los problemas irresueltos de etnicidad y territorialidad en el Medio Oriente. Es quizá por eso que la soledad se convierte en una de sus musas:
Apelación al solitario
Es necesario, a veces, encontrar compañía.
Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otro. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.
¿Cómo podrás estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?
(Fuente; clubdelectores.com/biografias/rosario)
Ya de salida
Para concluir y ya que el tema es Rosario, que mejor que revivir aquí lo que el poeta mayor de Chiapas, Jaime Sabines, le escribió a su gran amiga con motivo de su muerte.
Recado a Rosario Castellanos
Sólo una tonta podía dedicar su vida a la
soledad y al amor.
Sólo una tonta podía morirse al tocar una lámpara,
si lámpara encendida,
desperdiciada lámpara de día eras tú.
Retonta por desvalida, por inerme,
por estar ofreciendo tu canasta de frutas a
los árboles,
tu agua al manantial,
tu calor al desierto,
tus alas a los pájaros.
Retonta, rechayito, remadre de tu hijo y de
ti misma.
Huérfana y sola como en las novelas,
presumiendo de tigre, ratoncito,
no dejándote ver por tu sonrisa,
poniéndote corazas transparentes,
colchas de terciopelo y de palabras
sobre tu desnudez estremecida.
¡Cómo te quiero, Chayo, cómo duele
pensar que traen tu cuerpo! -así se dice-
(¿Dónde dejaron tu alma? ¿No es posible
rasparla de la lámpara, recogerla del piso
con una escoba? ¿Qué, no tiene escobas la Embajada?)
¡Cómo duele, te digo, que te traigan,
te pongan, te coloquen, te manejen,
te lleven de honra en honra funerarias!
(¡No me vayan a hacer a mí esa cosa
de los Hombres Ilustres, con una
chingada!)
¡Cómo duele, Chayito! ¿Y esto es todo?
¡Claro que es todo, es todo!
Lo bueno es que hablan bien en el Excélsior
y estoy seguro de que algunos lloran,
te van a dedicar tus suplementos,
poemas mejores que éste, estudios,
glosas,
¡qué gran publicidad tienes ahora!
La próxima vez que platiquemos
te diré todo el resto.
Ya no estoy enojado.
Hace mucho calor en Sinaloa.
Voy a irme a la alberca a echarme un trago.
