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Alfonso Carbonell

¡Láaastima Manuelitooo!

La semana pasada, jueves para ser precisos, columnistas agrupados en la Asociación de Columnistas Chiapanecos, A.C., fuimos convocados por nuestro presidente, Alejandro Moguel Serrano, para reunirnos, como ciertamente lo venimos haciendo con diversos personajes de la vida pública y privada, con uno qué, con solo referir su nombre, entenderá la trascendencia de dicho encuentro: Manuel de Jesús Espino Barrientos o mejor y más popularmente llamado; Manuel Espino así a secas, tal y como lo suscribe en su libro “Volver a empezar”.

Por cierto y a propósito del título del libro, “Volver a Empezar” es el nombre de un movimiento político nacional formado por panistas encabezado por el propio Espino, y que como él mismo lo describe, trata de reencausar a su partido dentro de este ejercicio democrático que como él mismo lo advierte y denuncia, ha perdido su rumbo e identidad. Manuel, de rostro adusto pero a la vez amable -aunque pareciera contradictorio-, asume sin ambages la pérdida de identidad en su partido, sobre todo a raíz de la intromisión presidencial (léase Felipe del sagrado corazón de Jesús Calderón Hinojosa) mediante la imposición de sus “amigos” en la dirigencia nacional panista. Es decir y así lo evidencia, primero a Germán Martínez (un gran perdedor de elecciones además de imberbe político y muchachito pendenciero, lo digo yo) e inmediatamente después a César Nava (de Paty Lu).

Declara y aclara

En su última intentona de intromisión en los destinos del PAN, refiere el espinoso de Espino, Felipe Calderón se la… las vio difícil ya que su candidato era Roberto Gil Zuarth (el chiapaneco-oaxaqueño y juarense por añadidura), cosa que logró frenarse dando paso al senador Gustavo Madero, sí el sobrino-nieto de Don Francisco I. Madero. Y así lo dijo Espino Barrientos oriundo de Durango (tierra de alacranes qué, que bueno dicen algunos de sus correligionario “dios no les dio alas”. Je), pero crecido en la hoy peligrosa Ciudad Juárez: “evidentemente que sí, que sus presidentes nacionales los ha elegido últimamente el presidente de la República, en el último intentó imponer a uno y se la ganamos, porque nos movimos mucho y me incluyo, para evitar que ganara Roberto Gil, que era el que quería Calderón”. “Con estos amigos…”; pero la verdad, que no le falta razón. Me queda claro.

Panista sin partido

El político de 51 años de los cuales casi 33 los ha dedicado a éstos menesteres, señala su inicio allá en sus años mozos en el Partido Acción Nacional, con el que coincidió por doctrina y principios. Doctrina y principios los que hoy, así entendí, parecen no responder a los intereses de la clase gobernante de su partido. Por ello mismo sobre de su expulsión del PAN, misma que se encuentra en litigio ante el Tribunal Federal Electoral, Manuel Espino es claro en señalar que dicha expulsión no va a proceder y si no, juzgue usted lo externado: “por supuesto no se los voy a permitir, se los voy a ganar porque se pusieron de pechito” (sic); para luego abundar y situarnos en contexto; “no se me acusa por golpear a una muchacha, por desviar recursos públicos; ni tampoco me acusan de enriquecimiento inexplicable, de tener un departamento súper millonario sin justificar mis ingresos, de haber desfalcado al partido y haberle dejado una deuda de más de 500 millones de pesos; de haber firmado un acuerdo secreto con Beatriz Paredes para favorecer al PRI en el Estado de México; a mí me acusan de “exceso de libertad de expresión” (¡sic, resic y recontrasic!), eso dice el expediente y las pruebas que anexan al expediente son recortes de periódicos de notas periodísticas que refieren declaraciones mías y que al día de hoy las suscribo todas, donde he reconocido que el Partido Acción Nacional ha adoptado paulatinamente las viejas prácticas antidemocráticas que le reclamábamos al PRI”. (¡Seco el elotazo! Diría Tío Gervasio Grajales; Q.E.P.D)

Ya de salida

El también ex líder nacional panista y hoy suspirante a la presidencia de México, tal y como él mismo acepta no descartarse, ah y que será hasta fines de mayo próximo cuando así lo resuelva – con o sin partido-, nos precisa algunos conceptos de este movimiento panista “Volver a Empezar”, pero abierto a todos los ciudadanos; “Reconocemos que Acción Nacional está perdiendo paulatinamente identidad democrática, credibilidad ante la sociedad, congruencia política y cercanía con sus principios, por lo que ha cobrado sentido la idea de interpelación a nosotros mismos y a nuestras conciencias, de darnos otra oportunidad para construir un país más justo y libre desde un nuevo impulso, pero con las convicciones de frente. Queremos -apunta el valiente o quizá ingenuo Manolo juzgue usted- contribuir a represtigiar la política, combatir el abstencionismo y entusiasmar a los mexicanos con los valores y la oferta programática del humanismo. Ante el enrarecimiento del clima político, tratamos de sanear la vida pública y hacer una nueva apuesta por la honestidad y la ética, dentro y fuera de nuestro partido”. Amén.
P.D. Se agradece el libro y la dedicatoria.

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