Alfonso Carbonell
Relevos
De los temas que, un día sí y el otro también, ocupan a los analistas políticos nacionales pero igualmente a los de orden local, son los relevos que en 2011 habrán de darse en las dirigencias nacionales de los tres principales partidos; PRI, PAN y PRD. En lo correspondiente al PRI, todo parece indicar que quien relevará en la dirigencia a Beatriz Paredes Rangel, no es otro que el aún gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés. Con lo que la candidatura presidencial de Enrique Peña Nieto, correrá por los rieles de un PRI alineado a su causa. Me queda claro.
En tanto en el PAN, en donde ciertamente la baraja tendida en la mesa de juego espera un comodín, la figura que se agiganta conforme pasan los días rumbo a su convención nacional, es la del joven de origen chiapaneco Roberto Gil Zuarth. Es cierto que su candidatura a la presidencia del blanquiazul ha sido impugnada por uno de los candidatos (en este caso candidata) por el hecho, argumenta, de no tener éste la militancia exigida por sus estatutos para aspirar al cargo. Es decir, cinco años como mínimo.
Desde mi particular punto de vista, la impugnación hecha por la senadora panista Blanca Judith Díaz Delgado, es más para llamar reflectores hacia su candidatura que la posibilidad real que su afán de disconforme, vaya a lograr el veto al joven Zuarth. Es más y si mucho me apuran; ¿creerá usted que tanto el ex secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont o que decir del ex presidente nacional de ese partido Germán Martínez, iban ambos a cometer semejante pifia de acompañar al chiapaneco -por derecho de sangre- a su registro sin tener el derecho estatutario? Digo, sabedores de la inocentada mayúscula que estaban cometiendo. La verdad, es de ilusos pensar que tal inconformidad interpuesta por la senadora pudiera prosperar.
Relevos (II)
Por ello mismo, al menos por lo que hace a estas dos fuerzas políticas, los nombres de quienes los pudieran dirigir a partir del 2011, están más que definidos. Aquí el quid del asunto es, de cómo, ambos personajes, habrán de llegar a sus respectivas encomiendas. Es decir, si en el caso del PRI quienes están en la carrera por la dirigencia nacional se suman o no a la candidatura de Moreira; o bien y por contrario, un Emilio Gamboa Patrón líder de la CNOP con el apoyo del otro fuerte aspirante a la candidatura presidencial el senador Manlio Fabio Beltrones, deciden enfrentar a Peña Nieto y Moreira Valdés, lo que es de esperarse de dicha contienda –de menos-, es la previsible escisión de ese partido rumbo al 2011, variable determinante que puede pesar en la recuperación de la presidencia en el 2012.
Relevos (III)
En cuanto al PRD, bueno, sería aventurado presentar nombres de algunos prospectos a relevar a Jesús Ortega en la dirigencia nacional, porque lo que menos necesitan los perredistas es, coincidirán, motivos nuevos para enfrentarse. Es decir, lo que pueda venir producto de su lucha interna por alcanzar la dirigencia nacional para su tribu en particular, lo único a lo que podría “abonar” a la vida institucional de dicho partido, es a su derrumbe total. Así pues ¡da tristeza y hasta encabrona!, que un contrapeso político tan importante como necesario para la vida democrática de este país como es -o era más bien- la izquierda mexicana agrupada en el PRD; ahora con sus deplorables escándalos internos como sus perniciosas alianzas, el relevo de su dirigencia se convierte en irrelevante. Aunque no lo es claro. Por ello, decía, lo que menos importa hoy en ese partido, es el conocer, quién o qué tribu, serán quienes se queden con lo que queda del PRD. Hasta parecen priistas. Me cae.
Ya de salida
En tanto este debate se da en el ámbito partidista nacional, acá en nuestra realidad aldeana, también se cuecen habas. Sobre todo a lo que al PRI hace y en el que, las fuerzas vivas (¡aja!) que aglutinan sus otrora fuertes sectores (CNC, CTM, CNOP), en breve habrán de manifestarse para elegir a su nuevo dirigente estatal. Claro está la voz de la mujeres (OMPRI) se habrá de oír y fuerte, en torno a este proceso y hasta quizá, pueda resultar determinante. En tanto sus jóvenes aglutinados en su Frente Juvenil Revolucionario, la verdad venido a menos o al menos ya no tan revolucionarios, jugarán, como siempre, un papel modesto. Ah, y el así llamado Movimiento Territorial, movimiento amorfo y sin visible presencia, hará lo propio. (¿?) Entonces y al igual que en ámbito nacional, serán los integrantes de las cúpulas quienes tengan mano en la elección de su próximo dirigente.
P.D. (Con dedicatoria a los priistas) Así pues, en Chiapas, lo mismo podría ser el que hoy se perfila más fuerte, el todavía diputado y líder de la CNC Jorge Enrique Hernández Bielma, que el propio Aquiles Espinosa actual encargado estatal. Porque al igual, insisto, tanto en el relevo nacional como en el estatal, parecieran no haberse dado cuenta y si lo entienden se hacen pijijes: de que no es tan importante quién o quiénes –personas- ganen las dirigencias nacional o estatal. Porque lo que realmente importa ( a según yo) es que el PRI gane. Porque solo así en el 2012, en vez de llegar divididos y confrontados, podrán construir en torno a una candidatura de unidad, la certidumbre necesaria para alcanzar, de nueva cuenta, la Presidencia del país y la gubernatura del estado. Caso contrario, se estarán condenando a vivir como oposición, de menos, otros 71 años. Me queda claro.
