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Alfonso Carbonell

La hora de la verdad

Este 4 de julio, la hora de la verdad habrá llegado: a partir de ahí y no antes, cualquiera que se adjudique el triunfo estará bordando en vacio. Sin embargo-siempre los hay-, en algunos municipios contados con los dedos de las manos se prevén triunfos inobjetables, habida cuenta que entre los candidatos que están compitiendo es fácil adelantar al posible triunfador. De ahí en fuera, en la mayoría de los municipios restantes sobre todo en aquellos que además de pequeños territorialmente lo son también electoralmente, que son además, los que presentan menores índices de desarrollo amén de contar con población indígena mayoritaria y en los que sus índices históricos de votación (las mujeres por lo general no votan) son verdaderamente bajos, y por lo mismo se espera, que la contienda sea reñida y en algunos casos el resultado sea sorpresiva respecto a lo históricamente observado. Digo, me refiero a las siglas partidistas que los han gobernado.

Es más y si mucho me apuran, hay quienes, candidatos y partidos, ya se ven sentados en sus sillas palaciegas y por tanto, la repartición de puestos en los ayuntamientos entre su parentela y futuros cómplices ya se festeja. Pero son éstos mismos, los que van a morir engañados porque finalmente quién creen les dio la bendición para lanzarse a la contienda, más bien fue la absolución. Ahí lo van a ver.

Caminando y comprometiéndose

Entre tanto, es más, quienes se han mantenido empeñosos en la tarea cotidiana basados en el contacto permanente y cercano con la población, que han caminado sus comunidades, que han recibido de propia voz las demandas y han sabido del abandono en que se encuentran, que escuchan los sollozos de desesperación de una madre que no puede darles de comer a sus hijos, de que no pueden ir a la escuela, que no tienen agua ni drenaje ni luz… ni esperanzas. Esos, ¡ésos son los candidatos que sin duda se alzarán con el triunfo electoral este 4 de julio!

Porque a éstos no les importó, como coloquialmente se dice, “batirse de lodo los zapatos” para adentrarse en su realidad, ni se limpio las manos en sus ropas después de que un poblador indígena se la tendió fraternalmente y con afecto. Sí, de ésas mujeres y hombres que cuando te hablan te miran a los ojos y a los que es fácil reconocerles que hablan con verdad, que son sinceros, que merecen su confianza. Ciertamente son garbanzos de a libra pero los hay.

Los diputados, por ahí van

Igualmente pasa con los candidatos a las diputaciones locales en los 24 distritos electorales que integran la geopolítica estatal, pero con éstos agregaría una variable más: que un buen número de candidatos; ni son del distrito, ni jamás se han parado por ahí, que vienen de alguna otra encomienda en la que fueron hartamente cuestionados en su conducta administrativa y política (corrupción pue’), es más, que son para sus habitantes unos perfectos desconocidos pero pese a ellos y pese a todo, ahí están. ¿Y?, es cierto diría la Lucerito. Pero bueno, allá aquellos ciudadanos que a pesar de anticipar y conocer de estos antecedentes, decide votar por ellos.

Decía pues, que igual que los candidatos a alcaldes pasa con los diputados, porque aunque me sobrarían dedos de una mano para considerar algunos que se escapen, de al menos, una de las características arriba citadas: los que no se la merecen y los que de facto ya lo son por su capacidad, sencillez y congruencia. Pero repito, me sobran dedos de una mano para contar a los segundos.

Ya de salida

Y para que vea que no nomás tiro la piedra y escondo la mano, aquí algunos nombres de candidatos que, a mi muy particular real y entender, a unos no les favorecerá el voto en tanto a otros les será rotundo. (Caso Tuxtla)
Presidente municipal (los que no ganarán); El candidato emergente de Tuxtla Raúl Bonifaz, de plano, llegó muy tarde a esta candidatura. La linda Vero Rodríguez, entendemos su enjundia y su pasión política, vero no, no ganará.
Diputado local (que no); Chachita Pariente, finalmente sucumbirá ante el ímpetu de la juventud. Sin embargo, política profesional como es y ha sido, entenderá que para servir a Tuxtla y a Chiapas existen muchos caminos.
Presidente (que sí); Seth Yassir Vázquez Hernández, porque si bien se dice y se sabe aquello de que; “la foto no da votos”, solamente con los que aparecen en su foto de cierre, con ésos gana la elección. Me queda claro.
Diputado (que sí); Sorpresa en los momios sin duda resultó la candidatura de un contemporáneo de Yassir, que como él, incursionó desde muy jovencito en las lides políticas. Me refiero a Jovanny Salazar, quien contiende con las siglas del Verde Ecologista por el lado oriente. Mañana otras más.

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