Científicos y tecnólogos ponen a disposición de los tres niveles de gobierno la aplicación de tecnologías para el saneamiento del agua

*Y con ello tenga resultados esperados el Acuerdo Nacional por los Derechos Humanos al Agua y la Sustentabilidad: CIESEM

Cosme Vázquez/ASICH

Para que el Acuerdo Nacional por los Derechos Humanos al Agua y la Sustentabilidad, que ha firmado la presidenta Claudia Sheinbaum, de los resultados esperados será necesario hacer uso de las nuevas tecnologías, y para su aplicación aquí estamos los investigadores científicos y tecnólogos, sostiene Enrique Alberto Vázquez Constantino, presidente del Centro de Investigación y Estudios Sociales, Económicos y de Mercados.
Entrevistado, destacó que este acuerdo nos obliga a todos los mexicanos a ser corresponsables del cuidado del agua, y con el derecho que nos asiste como ciudadanos si usamos el agua para fines comerciales, agrícolas y uso doméstico también es nuestra responsabilidad devolverla a la nación de manera limpia.
Por ello, se establece en el acuerdo es dar cumplimiento a las leyes y las normas oficiales mexicanas, en especial a la NOM 001 SEMARNAT 2021 y la NOM 002 Semarnat 1996, para devolver con ciertos criterios el agua que usamos hacia los diferentes cuerpos de aguas, los suelos o el drenaje.
Asegura que en el CIESEM se han desarrollado diferentes tecnologías para poder dar atención al tratamiento de las aguas residuales de una manera eficiente, con eficiencia energética y ahorro de energías, con plantas modulares anaerobias, las cuales ya no generan lodos.
Inclusive, las fosas sépticas o letrinas no cumplen dañan el ecosistema, de ahí la importancia del Acuerdo Nacional, en tanto nosotros como científicos y tecnólogos estamos a disposición de las autoridades de los tres niveles de gobierno para apoyar con las nuevas tecnologías, para que los constructores o desarrolladores de plantas de tratamientos de aguas residuales también puedan acceder a la tecnología de punta, que va a contribuir de gran manera a solucionar el problema.
Para que este tipo de obras sean una realidad, los municipios y el Estado tendrían que invertir, pero a la vez lograrían ahorros presupuestales porque los costos de mantenimiento son mucho menores al gasto que tienen ahora con las plantas que cuentan, aseveró.
En comunidades donde aun no tienen infraestructura de drenaje, este tipo de tecnologías es viable porque no consumen energía eléctrica ni se requiere de contar con personal especializado para su manejo.
Vázquez Constantino pudo de ejemplo la tecnología que han aplicado en el rastro municipal de Tonalá, donde se da tratamiento a la sangre de animales, lo cual es un elemento más complejo en el tratamiento de las aguas residuales. En tanto, hemos estado trabajando por muchos años en diferentes proyectos del sector privado como una solución inmediata, económica y accesible para cualquiera que sepa hacer instalaciones hidráulicas, por ser de fácil manejo, puntualizó. ASICH

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