CHISPERO POLITICO

MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS

GAÑANES DE CALDERON HACEN DE LOS MUERTOS UN VERDADERO BOTIN POLÍTICO

El asesinato del presidente municipal de La Piedad, Ricardo Guzmán Romero, se ha convertido en un verdadero botín electoral para los panistas y priístas en las cámaras de senadores y diputados. Lo que realmente carece de la mí8nima lógica son las declaraciones de los panistas, quienes se han encargado de satanizar al gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, pues todos los mexicanos sabemos que fue el propio Felipe Calderón quien ariscó el avispero de narcos en su tierra natal y ahora que ya nadie puede pararlo se jactan en estigmatizar de inepto al perredista. Hay que ser lógico y hasta honesto en precisar que no es el primer alcalde que muere como producto de la guerra de Calderón contra el narcotráfico y que no solo han sido alcaldes sino hasta legisladores y candidatos, así es que estando dentro del terreno de fuego, cualquiera puede salir muerto o herido si bien le va. Es absurdo y cobarde tomar la muerte de uno de sus compañeros para poder hacer campaña político-electoral y además, podría afirmarse que el mismo Calderón no ha podido abatir, con toda la fuerza del Estado, a aquellos que declaró sus enemigos desde el primer día de su mandato. Yo siento que el proceso electoral del 2012, será altamente riesgoso y que pueden seguir con la matanza de alcaldes y de candidatos, por lo que es pues, no un reto para los gobernadores donde sucedan los asesinatos, sino para el mismo presidente Calderón, quien ahora hace gala de su poder y de su fuerza para mandar a culpar a los alcaldes que no son de su camada utilizando a sus gañanes para atosigar a los que no son azules.
¿Y LOS DERECHOS HUAMANOS DE LOS MILITARES QUÉ?
La sentencia de 16, 38 y 40 años de prisión a militares por haber dado muerte a tres civiles en la Joya, Sinaloa, durante el 2007, es como para que los que se encuentran enfrascados en una lucha que no es la suya en contra de los narcotraficantes se pongan a pensar, no una sino muchas veces para poder repeler una agresión en la que su vida corre riesgo. Siento que debo hacer una analogía muy lógica en torno a este caso que es la siguiente: un trascabo es una máquina elemental y efectiva para introducirse en lugares inhóspitos y realizar trabajos específicos de de azolve y desazolve, pero no así un hermoso Cooper con valor de un millón de pesos, que su finalidad es correr y así las dos unidades tienen fines excelentes para su respectiva función”. Yo puedo precisar que los militares no están capaces para andar corriendo en las calles a narcomenudistas y menos para detener borrachines, pues para esos menesteres están los policías respectivos y tampoco los policías están capacitados para poder disparar con tanto atino un arma G-3 o FAL 7.62 mm y menos como para resistir acciones de guerrilla y contraguerrilla o la guerrilla urbana, ellos (los policías) no llevan cursos de supervivencia en lugares tan inhóspitos como los lleva un militar y tampoco tienen la disciplina tan arraiga; y con el perdón de los militares, éstos son adiestrados como un perro fiel bajo un mando, cualidad que no está en los polizontes. Siento que el denominado El Consejo de Guerra Ordinario Permanente, no tomó en cuenta muchas atenuantes que sí existen dentro de tropas en una “Guerra” (la guerra de Calderón) en donde la vida de los militares tienen que protegerla, pues es la de ellos o de los enemigos, además siento que ese denominado Consejo de Guerra, está integrado por oficiales, jefes y generales egresados del Colegio Militar, de la Escuela Superior de Guerra y de abogados que los hacen Mayores Auxiliares de Justicia Militar, militares de copete que jamás han disparado un FAL o G-3 y ya no digamos una bazuca o mortero, menos que hayan estado al frente de tropas en campaña, pues en muchas ocasiones me sorprendía ver oficiales y jefes del ejército que dentro de los cuarteles eran temibles con la tropa, pero cuando tocaba combatir narcotraficantes parecían gallinas o avestruces escondidos dentro de las piedras y disparando hacia el cielo, posiblemente sean de ese tipo de generales, jefes y oficiales de mano fina los que dictaron sentencias tan elevadas a los oficiales y a la tropa que cometieron ese error en Sinaloa, pues hasta la fecha, los militares sólo actúan cuando se les ordena y nunca actúan sin que se les ordene, así es que a los elementos de tropa que fueron sentenciados a 16 años, fue una verdadera barbarie de la que al parecer no están buscando quien la deba sino quien la pague y por ello diría: ¿y dónde están los derechos humanos de los militares?, pues a pesar de ser hombres adestrados y disciplinados como canes, ellos también tienen derechos, también son mortales y también tienen familias y conociendo como se cuecen las habas dentro de un proceso judicial militar, casi estoy seguros que sí se les violentó la garantía de seguridad; en fin, siento que el ejército, debe regresar a sus cuarteles y
debe ser la policía la que se aboque a capturar criminales en las calles y el ejercito a destruir plantíos, como siempre ha sido.
EL ALUMBRADO PUBLICO EN LOS EJIDOS NO ES CARGA DEL ESTADO
Desconozco en sí el total de ejidos que existen en Chiapas pero lo que sí conozco es que en el 100% de ellos, los ayuntamientos se deslindan del pago de la luz pública. En muchos ejidos, principalmente los de la región frailesca y el valle de Cintalapa, ya optaron por colocar los mismos ejidatarios, focos de no más de 25 watts de potencia a fin de que los mismos ejidatarios salgan menos perjudicados con el pago de su luz pública. Sin embargo, se tiene conocimiento que los ayuntamientos sí poseen una partida presupuestal para ello pero que misteriosamente no es trasladada para el lugar específico, argumentando que el dinero que les aporta el Estado es insuficiente para poder pagar el alumbrado público de las cabeceras municipales, donde sí existen focos de mercurio y de encendido automático. El caso más concreto es el que se da en la colonia Villamorelos municipio de Cintalapa, donde los mismos ejidatarios se encargan de comprar cuatro focos de 100 watts para cambiarlos por el mismo número de forros de ahorradores de 20 watts en conocida empresa y los apagadores de dichas lámparas están dentro de los domicilios de los lugares; por lo mismo, los foquitos ahorradores solamente alumbran en un diámetro de cinco metros y además, la regla es que dichos focos sean colocados solamente cada dos cuadras y de esa manera, el ejido paga un monto de cuatro a cinco mil pesos bimestrales por consumo de luz. Sin embargo, en hecho de que sean 114 de los 118 municipios que tengan adeudos con la Comisión Federal de Electricidad, es realmente asombroso, pues en algunas cabeceras municipales como Amatenango de la Frontera, ni siquiera luz pública existe en demasía, pues al menos sólo habrán unos 10 focos de menos potencia.
Pero nosotros nos seguiremos chateando la próxima edición.

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