MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS
FELIZ DIA DEL MAESTRO ¿Y QUIEN ES UN MAESTRO?
Para unos, mañana 15 de mayo, será un día de fiesta. Millones de maestros que hay dejado su vida en las aulas de todo México, recordarán sus anécdotas, sus cuitas; para la mayoría recordarán la gloria de su juventud haciendo lo que más les gusta: educar y enseñar. Vendrá a la mente de esos maestros de vocación y de profesión, y quizá algunas muy ocas decepciones perdidas en el mundo de toda una gama de satisfacciones que nadie podrá arrebatárselas porque se llevan hasta la muerte, satisfacciones de saber que aquel niño que eduqué hoy es el más brillante en la ciencia, en el arte y en todos los quehaceres de la vida. Ese es un maestro que ama su profesión, aquel que a pesar de penurias y en medio de un mundo de carencias, sonríe a la vida para enseñar a sus niños y a sus jóvenes, que el magisterio es su vida, es su pasión y su arte, su ciencia y su vocación natural, Hundido en un mundo en la que su misión es enseñar a aprender, en el que hay que ingeniar didácticas, en el que hay que aprender a ver los hombres y las mujeres como son y no como queramos que sean.
Allí está el maestro, allí está para verter, compartir y enseñar la convivencia y hallar la grandeza del ser humano. Allí está el maestro que en muchas veces, no solo es eso –el maestro- sino también el padre, el guía, el consuelo y el ejemplo. Enseñar al alumno que la vida en sociedad, es el arte más complejo que hay que aprender y comprender en medio de desagradables sin sabores; comprender y comprender quizá las teorías más complejas hasta la clase más sencilla basada en una analogía. El buen maestro quizá no debe esperar una palabra de esperanza y de halago de sus alumnos cuando se tenga que aplicar una regla, un criterio o una disposición para enseñar principios de equidad; el maestro debe comprender que cuando niños o adolescentes, no se tiene claro el conceptode ingratitud y éstos sólo comprenden a sus padres cuando son adultos; quizá demasiado tarde. Para muchos maestros, quizá hoy sea un día triste, será un día de rebeldía al verse amenazados por una reforma cuyo indicativo es el despido y la medra constante; será tan triste pensar que después de decenas de años de pulirse en el arte de enseñar, de saber que sí ha funcionado y que ha hecho lo que a su alcance está, se le diga que lo que hizo en más de 20, 30 y hasta 40 años le digan que nada sirvió. Entonces reflexionará ¿y dónde está mi esfuerzo, y de dónde han salido tantos y cuantos brillantes hombres de ciencia que hoy son el orgullo de México y los mexicanos que alcanzan triunfos inobjetables más allá de nuestras fronteras?, ¿de qué escuelas o qué maestros han sido los que han educado a esos grandes y brillantes hombres a los que, hoy el mismo sistema rechaza y califica de ineficientes? Por ello, es un día de rebeldía, es un día no de fiesta para esos maestros activos, es una etapa triste por el hecho de que el alumno denigre o niegue lo que ha aprendido. Pero esa tristeza que hay en el corazón de todos aquellos que ejercemos el magisterio, no se refracta en las aulas, ni en el quehacer educativo, ni en las didácticas; ni merma la vocación ni el interés de enseñar y menos el interés del docente para seguir aprendiendo, mejorando, profesionalizándose, porque el magisterio no es una profesión en sí, sino una vocación o una pasión que se desliga totalmente de intereses mezquinos de grupos que buscan mercantilizar la educación en México, que buscan hacer de la enseñanza una mera forma de enriquecimiento, acción abominable que hace perder ese sentimiento vocativo, ese arte que en México, sólo se le retribuye a algunos con macros salarios y a otros con míseras cantidades que sólo alcanzan para suplir las necesidades más ingentes pero nunca para llevar una vida decorosa. La vida de un profesor rural, a pesar que es el consejero, el intermediador, el orientador, la guía y el artífice de la vida de la comunidad donde trabaja, curiosamente es el que no tiene carro y a veces ni casa propia; es el que vive al día y esperanzado a su paupérrimo salario; a pesar de ser la figura, es el que trabaja con los niños en aulas con paredes de cartón, techo de lámina de zinc y sin baños, no así un legislador que por tres años de no hacer nada, se pensiona, posee insultante salario comparado con el docente. Legisladores que “laboran” en medio de lujos y privilegios insultantes, a veces sin tener un grado de educación que les permita el uso de la lógica para desempeñar su trabajo; al que no se le pide pagar impuestos ni pueden ser molestados. Ufff, que desechos quedandel principio de igualdad o la máxima de “a trabajo igual salario igual”. Hoy en cambio un maestro tendrá que dejar su juventud y su vejez en las aulas y con riesgo que después de 40 años solamente le den las gracias al, erróneamente, calificarlo de ineficiente o ineptitud plena. Qué ingratitud, que voraz se ve un gobierno “apachurrando” a los débiles con toda la maquinaria del Estado para lograr su vasallaje miserable y lograr que su pueblo agache la cabeza frente a los poderosos del gran capital que anhelan apoderarse, no solo del gobierno sino de la riqueza de los pueblos.
CANDIDATOS DE PELIGRO PARA CONTRINCATES A LA ALCALDIA CAPITALINA CHIAPANECA
En los últimos años, la lucha por lograr la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez y de las principales ciudades de Chiapas, se han tornado altamente difíciles y no por la contienda de votos sino por la mano oficial de los gobernadores en turno. Se ha convertido en un mercantilismo que borra del mapa el interés social por la lucha de poder, perdiéndose así todo espíritu democrático y hasta sus raíces sublimes de su origen etimológico de “el poder del pueblo”. Ya no importan los votos, ya no importa la población, ya nada se sentido tiene el desarrollo de un pueblo sino el canibalismo de grupos que se deshacen en medio de la nada; pareciera que la lucha es confrontar al pueblo y dejar a los electores como simples objetos y no como sujetos de derechos y obligaciones. En Chiapas, los recursos de programas sociales de las instituciones gubernamentales son utilizados como un mero caudal de votos y eso provoca que la competencia sea desigual entre candidatos y genera un mal estar entre la población y por ende, una violación a las leyes electorales que son solamente “bellas palabras”, huecas de contenido y de aplicabilidad. Hasta el momento pareciera que la ciudadanía se está politizando en cierto grado y han aprendido que los votos son para las personas y no para los partidos, pero uno de los problemas que realmente causan escalofrío entre los candidatos con pocos o nulos fondos, es el hecho que el día de la jornada electoral, los candidatos de partidos con mucho dinero, conminan a los votantes a tomarle fotos a la boleta donde se evidencia por quién voto y dicha fotografía es insertada en una tómbola en la que participa para la rifa de cientos de artículos como refrigeradores, estufas e incluso hasta vehículos.
Otro de los métodos del mapachismo es recolectar grandes cantidades de copias de credenciales elector, en la que los sufragantes, firman documentos de compromiso de voto por determinado candidato, documentos que en determinado momento, en caso de un conteo, los compradores de copias de credenciales tienen para evidenciar el respaldo de los votantes, mismos que venden esos documentos a cambio de una despensa o de determinada cantidad de dinero o sencillamente por algún favor. En la capital chiapaneca, existen más de ocho personas que se dan como un hecho que podrían ser registradas como candidatos, dentro de ellos, Fernando Castellanos, Francisco Rojas Toledo, Bayardo Robles Riqué, Willi Ochoa entre otros,, Quizá uno de los aspirantes con muchas perspectivas de ganar, a pesar del mapachismo es Francisco Rojas Toledo, un médico de profesión que demostró orden y capacidad durante el trienio en que ocupó el cargo que, hoy nuevamente, busca representar. Las demostraciones de adhesión en favor de Paco Rojas, son avasalladoras. Quizá sea el único ex alcalde que no ha huido de su tierra luego de dejar el cargo, el amigo que te tiende la mano donde te ve, el médico que puedes encontrarlo en cualquier parte de la ciudad tomando pozol o comiendo tacos; el que lo puedes ver lustrándose el calzado en la plaza central de Tuxtla, al que se le achacan pequeñeces pero que no existe denuncia y menos evidencias de haber saqueado el erario municipal como los últimos alcaldes, incluso del mismo Partido Acción Nacional que abanderará a Rojas Toledo. E aquí, la importancia de los hombres y mujeres que aspiren gobernar, que deben despojarse del partido a que pertenecen ya como gobernantes por que como tales, son representantes del pueblo y no de sus partidos y además, se deben al pueblo y no a la institución política que los postula. Rojas López, proviene de familia honesta y aunque se le atribuyen algunos errores que como humano, nadie está libre de tener defecto pero que no son los relacionados con el saqueo, el hurto, el abuso y otras acciones que provocan la desconfianza y la credibilidad de la persona gobernante. Fernando Castellanos quizá sea el otro candidato por el partido Verde que seguiría en preferencias, joven que también tiene sus anhelos y deseos pero que desgraciadamente se le achaca, de llegar a ser alcalde, un lacayo del gobernador en turno, por provenir de una determinación gubernamental. Quizá en el fondo, pero muy al fondo, Castellanos Cal y Mayor, todavía no esté muy maleado pero los intereses del grupo al que pertenece, lo sumergirán dentro del cochambre en que se debaten y eso resta puntos. No es menospreciar que Castellanos proviene de una familia humilde, nieto de un comunicador y docente, hijo de una docente y su trayectoria es digna, pero repito, “el que anda entre la cera algo se le pega” pero en este caso no será algo, sino que se terminará de embadurnar de esa cloaca donde el grupo a que pertenece, solo concibe sucios intereses que son altamente perniciosos para el pueblo y el desarrollo del mismo, sobre todo si se toma en consideración que su inmadurez política y su falta de experiencia haría que su gobierno, en caso de ganar, este plagado de inexpertos jóvenes mismos que se han engallado e inflado, pensando que el poder es vitalicio y que los conmina a la humillación de la gente que solamente requiere un poquito de atención y comprensión.
