EL PRD NACE CÁNCER POLÍTICO DE ORIGEN CONGÉNITO Y GENÉTICO
*México es el país donde gobiernan los más perversos hombres que viven de rodillas ante el capital
Miguel Angel Carrillo Barrios
La renuncia del cachorro de Lázaro Cárdenas, ya se veía llegar; los “chuchos” hicieron de mulas pedro y claro, convirtieron al PRD en una franquicia electoral del partido en el poder, o mejor dicho del gobernante en turno. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, con su renuncia al partido del sol azteca, es ya la segunda en menos de 26 años. Aquel año de 1988, al no encajar con su corriente democratizadora dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció su renuncia, con bombo y platillo y obviamente que muchos de sus partidarios, dentro de ellos el controvertido Porfirio Muñoz Ledo y otros. Cárdenas, de un carácter recio por cierto, no admite teorías ni argumentos que cambien o moderen su puntualizaciones; en ese rubro, tiene un parecido al de Muñoz Ledo y el propio López Obrador, acción que ha provocado deambular de partido en partido. Cuauhtémoc, del PRI obtuvo muchos favores como la gubernatura de su natal Michoacán, así como algunos escaños en el poder legislativo y obviamente, la presidencia del mismo partido. Posteriores a su renuncia del PRI, Cárdenas crea el PRD, precisamente hace cerca de 25 añosdel que también sacó “raja” siendo así el primer jefe de gobierno del Distrito Federal electo por una gran mayoría de chilangos. El PRD, también lo eligió o nombró tres veces candidato a la presidencia del país, las tres de ellas fallidas, aunque se rumoró la rapiña y las triquiñuelas electorales por los priístas, sus ex compañeros de partido. Pero la pregunta es: habrás desbandadas perredistas en solidaridad a Cárdenas, lo más seguro es que no desbandadas, salvo uno que otro lidercillo con pequeños grupos; en la actualidad, a nadie de los dirigentes les conviene alejarse de ese pastel que se empezará a repartir dentro de unos meses o quizá el dirigente nacional del PRD, empiece a repartirlo tan pronto alguien pretenda alejarse del partido como una mera forma de retenerlos. Se desconoce también si Cárdenas, aun sabiendo los tiempos actuó con justa razón o sencillamente tras él hay intereses políticos ya bien planeados o sencillamente no le llegaron al precio político que demandaba para continuar al frente de esa dirigencia moral del partido que fundara. Muchos dan como un hecho que con la salida de Cárdenas, el PRD tendrá que despojarse de plano de ese apodo de “izquierda” y convertiste en un verdadero alero oficial del PRI o del que mejor le convenga, pues si bien es cierto que el argumento del dimitente fue que al PRD ya no le quedaba credibilidad, yo sencillamente diría que nunca la tuvo, pues aprobar cuantiosas reformas aun sabiendo el perjuicio exponenciado que está causando a millones de mexicanos y principalmente docentes y obreros, no se puede navegar con “chaqueta” amarilla y menos con el membrete de izquierda. Que hubo diferencias ideológicas, aunque yo diría que sólo de forma, entre Cuauhtémoc y u el comité nacional, sí hay mucha coincidencia en el fondo, pues comer bien en una casa para hablar de ésta e irme a comer bien en la otra y luego hablar mal también, no es tener credibilidad y menos calidad moral y ya para qué discutimos el fundamento y fortaleza de principios; los principios, quizá con los que fundó el PRD fueron malos o posiblemente es un partido deforme desde su nacimiento, el PRD nació con un padecimientos graves de forma y de fondo, con un cáncer político de origen congénito y genético. La autocrítica y la crítica no es ni para los partidos de izquierda, de derecha ni de centro; a nadie le gusta que le digan sus defectos cuando se sienten dioses terrenales y sólo aquel que no estando investido de algo, aunque no le guste, tiene que asentir sus errores y hasta los de otros, pero mientras se tiene una cuota de poder, se es imposible soportar que a alguien le digan ladrón, aunque las fajas de billetes hurtados ya no quepan en los bolsillos, menos que con el “sudor de la frente” se puede comprar una mansión en más de 100 millones de pesos por ser un simple trabajador de alguna de las empresas más explotadoras y cuidado con que se critique a alguien cuando se autodefine el comandante supremo de las fuerzas armadas de determinado país, aunque sea por seis años. Al PRD se le atribuye que sufre una de sus crisis políticas y de credibidad más álgida de sus míseros 25 años, yo sostendría que nunca la ha tenido, debido a que en ese partido, como también en casi todos, se cobijan los más sátrapas de baja calaña, un espacio político donde no hay respeto a los principios plasmados en sus estatutos y donde el programa de acción, es solo papel sucio y de buenos deseos. El cisma que se augura dentro del PRD, ya no debe esperarse, siempre han vivido en eso, un día son noticia por el hurto, otro por aprobar reformas, otras más por hacer gobernadores o alcaldes narcos o rateros y en fin, como dijera el mismo Cárdenas: “ya no es opción política” y muy bien dicho porque ninguno de los partidos son opción política, todos poseen el más afortunado desprecio de la sociedad mexicana y el máximo nivel de desconfianza, pero eso sí es el lugar donde gobiernan los más perversos y sumisos hombres esclavos del capitalismo, donde la moral es solamente un recuerdo y los principios son solamente eso pero sin consecución terminada.
