DESPIADADO ACOSO SOCIAL CONTRA SAQUEADORES DE MEXICO
Miguel Angel Carrillo Barrios
La agresión que sufriera Alejandro Encinas por parte de un grupo de manifestantes, ni es para alegrarse ni es para rechazarse; “que todos saqueadores del país (léanse diputados, senadores, alcaldes, gobernadores, ministros, presidentes y todas las ratas) no vivan en paz disfrutando de su rapiña, que sientan miedo caminar por las calles como nosotros sentimos, que disfruten el saqueo impune dentro de sus mansiones o que jamás vuelvan a mostrar la cara ante el pueblo saqueado”, así es el nivel de los comentarios que se llevan a cabo en las redes sociales donde se observa al citado perredista y a uno de los chuchos, “arremangarse” a trancazos con uno de los manifestantes. Quizá esa sea una de las medidas más apremiantes que el pueblo debe tomar. Es necesario recalcar que el desprecio a esas personas, a pesar que leyes dicen lo contrario, debe ser mayúsculo, hoy, ningún representante popular goza de las simpatías del pueblo mexicano, todos son detestables y a pesar que casi todos se definen amigos de políticos, la amistad sólo dura seis a tres años; el tiempo que el sujeto detestable está en el poder. Ricos y políticos, se amafian para saquear a los más desprotegidos y necesitados; los ricos encareciendo productos y haciendo negocios de lo que sus cuncas, los políticos, les permiten hacer con los pobres; los políticos saqueando lo que queda del país, todos con impunidad asquerosa. Da lo mismo ser del partido que sea, el color ensucia a todos y les quita hasta la última gota de dignidad a aquellos que se enlodan en la inmundicia de la hipocresía. Según acuerdos que infinidad de organizaciones sociales tienen programado realizar en lo que resta de este y el próximo año, es incrementar el acoso social despiadado contra todos aquellos saqueadores de nuestro país, a fin de que sientan el hostigamiento de un pueblo hambriento, que sediento de justicia y asqueados de la impunidad, han llegado al hartazgo y poner un freno demostrando su máximo desprecio y rechazo hacia las clases privilegiadas y confabuladas con el poder de facto, que aunque legal jamás llegarán a obtener el poder de forma legítima, porque no gozan de una mayoría del pueblo que se jactan representar. El acoso que sentirán los corruptos de esas mayorías hambrientas y dolidas, serán cada vez mayor al grado que podría convertir en policía hasta el más incapacitado bandolero para llenar de “guaruras” a todo cuanto se sienta saqueador del pueblo y agresor de ciudadanos. El extremo podría llegar a acciones totalmente delicadas en los saqueadores con poder constitucional, más no legítimo, tendrán a la ciudadanía como gobernados rebeldes o como enemigos, creándose así un estado de incertidumbre y una profunda crisis política que conllevaría a implantar una dictadura u orillarnos a un golpe de estado o una revolución armada.
EL GOLPE DE ESTADO EN MÉXICO
Las voces que se dejan sentir entre las bases militares no son de apoyo hacia la institución que se denomina “Comandante Supremo” de las fuerzas armadas de México, sino un rechazo por la acción en su contra. Miles de militares, entre caídos, procesados y cesados, sufren las consecuencias las desastrosas en las cárceles militares, muchos de ellos encarcelados producto de un Consejo de honor o consejo de Guerra o juicio sumario en la que las garantías individuales son pisoteadas por los militares que comandan el tribunal de Justicia Militar. Muchos son los casos en que los militares han sido encarcelados o sentenciados por defenderse de la agresión de la delincuencia organizada. El hecho que un militar se defienda o que tienda a causar la muerte a otros en aras de no perder la suya, esta sancionada con atenuantes tanto en las leyes penales militares como dentro de las leyes penales del fuero común, pero se han olvidado que dentro de las fuerzas armadas y la disciplina militar, hay una máxima sancionada en el reglamento de deberes militares que estima que “las leyes no se discuten; se cumplen y que mandará mejor quien mejor aprenda a obedecer”. Entre las fuerzas militares, nada se ejecuta sino es por instrucción superior pero misteriosamente, en alguno de los pocos errores que se han cometido, los mandos son excluidos y pareciera que la regla de que “el hilo se revienta por lo más delgado” es la que está operando dentro de los cuerpos militares. Cuando esas fuerzas militares o altos mandos agraviados, que no son pocos, sobre todo durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y el actual, lleguen al hartazgo, podría generarse otro golpe de Estado como aquellos que se realizaban con frecuencia asombrosos durante los primeros decenios del siglo XX.
AMENAZAS CON TOMA DE PLANTELES PARA LOS PRÓXIMOS DÍAS
Aunque la reelección a la rectoría de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) de Jaime Valls Esponda quedó totalmente en suspenso por decisión judicial, las aulas de los diversos campus universitarios se encuentran tomadas por maestros y alumnos. La disputa es la rectoría de la máxima casa de estudios y obviamente hay incertidumbre, pues al haberse descartado ya al actual rector, se tiene en puerta la llegada de dos personajes dentro de ellos Plácido Humberto Morales Vázquez y Rodolfo Calvo; al parecer ninguno de los dos goza de las simpatías totales de los universitarios pero aunado a esto también existen otros tras el telón, dentro de ellos el Dr. López Arévalo y muchos más que obviamente tienen derechos a aspirar y ocupar el cargo, donde, se requiere de una persona que tenga los conocimientos académicos, que goce de las simpatías de los universitarios, que priorice el conocimiento de la investigación científica y la calidad académica. Apareado con esas características, el próximo rector deberá tener los tamaños y las agallas de barrer la podredumbre que existe dentro de la UNACH, la que ha servido para que los rectores se den la vida de rey mientras que los trabajadores administrativos y manuales tengan salarios de hambre. Es urgente eliminar de la UNACH la estancia de comerciantes de plazas, de fichas y de cursos, sobre todo en la escuela de Medicina, donde realmente, de todos es conocido que se venden espacios para los estudiantes, que es la agencia de colocaciones de toda índole. Lo que ocurre en la administración financiera de la UNACH, es totalmente asquerosa, muchos ingresos propios de la UNACH sirven de caja chica para el rector y muchos de sus seguidores; las componendas entre dirigentes y el rector, es otro de los más rechazables acto que ponen a la UNACH en un verdadero descrédito, pero será en otra edición cuando abundaremos.
