Chiapas obligado a proteger su capital ecológico y restaurar la biodiversidad

Augusto Solórzano López /ASICh

Los efectos de los daños que como sociedad en su conjunto le hemos infringido a nuestras selvas, montañas, sierras y bosques de Chiapas, son los que ahora lamentablemente exponen a mucha población y que sin meditar un segundo le echamos la culpa a la naturaleza.
No nos equivoquemos, los efectos del Cambio Climático ya son una realidad no solo para Chiapas, sino, para muchas regiones más. Tanta lluvia presente y pasada con saldos en su mayoría graves en contra de cientos de miles de Chiapanecos o la sequía extrema, son las evidencias.
Mucha población expuesta a perder todo como de hecho ha ocurrido en decenas de municipios y en perjuicio de miles de personas, inclusive, la vida por deslizamientos, derrumbes, hundimientos e inundaciones que todos hemos visto y a todos nos consta.
Con trazos de ineludible realidad se dibuja el mapa de riesgo de Chiapas, que la Dra. Silvia Ramos Hernández, Directora del Centro de investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, ratifica con una frase digamos técnica; “esto obedece a las transformaciones antropogénicas que se han efectuado sobre la superficie de nuestras regiones”.
El daño antropogénico que no es otro más que la mano exterminadora del hombre y sociedad en su conjunto; “Está asociado a la intensa deforestación, cambio de uso de la agricultura, en condiciones donde no debería de haber agricultura especialmente en lugares de montaña”. Sustenta la Dra. Ramos.
“Estos cambios generan lluvias tan intensas que tienen que ver con deslizamientos, con derrumbes. También hundimientos en algunas partes. Inundaciones en partes bajas y lo más grave la exposición de mucha población que vive cercana a ríos o arroyos, que pueden tener súbitamente fuertes crecidas o en su defecto laderas en donde a veces se producen los deslizamientos”.
La científica cuestiona, “si en aquel momento de mediados del Siglo pasado (XX) se hubieran evitado asentamiento humanos en las zonas de alta serranía o partes con pendientes…posiblemente estuviéramos viendo otro panorama”.
Y responde, “pero el hecho es que los asentamientos se dieron y efectivamente hoy en la (Selva), en la Sierra estamos viendo efectos muy complejos de erosión. Así que revertir todo este proceso de (destrucción) tiene que llevar una carga de:
Primero, de mucha conciencia, pero sobre todo de muchas acciones puntuales, aunque sea pequeñitas en reforestación. Hacer terrazas para contener la erosión y en esto debe participar toda la sociedad”.
Nuestra entrevistada con la serenidad que solo concede el conocimiento sostiene: “Chiapas, está obligado no solamente a mantener lo que tenemos como Gran Capital Biológico, es decir, sus áreas naturales protegidas, sino, también, restaurar a todas aquellas zonas que todavía pueden revertir, convertir o devolverle esa función ecológica de biodiversidad”.
“Y, eso se puede lograr con la participación de todas las comunidades y la decisión del gobierno (de la república y del estado) con el trabajo de las dependencias”.
Entonces, dice, es un desafío muy importante. Y creo que los chiapanecos lo podemos y lo debemos lograr y demostrar, no solo a nuestra región, sino al mundo. Que, podemos revertir todo el procedimiento de degradación que tiene la entidad. ASICh

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