►Gobierno e iniciativa privada, obligados a sacar ventaja del Corredor Interoceánico.
►El último llamado para integrar el Sur al desarrollo nacional.
> O trabajamos juntos o se pierde más tiempo. Gobierno y sector privado.
Si partimos de reconocer que en la vida contemporánea de México, hasta la fecha no ha existido propiamente ningún proyecto de desarrollo de gran calado y, por ende, una oportunidad de aprovechar el enorme potencial de recursos naturales y humanos, así como las ventajas comparativas de la región, la iniciativa presidencial del llamado CORREDOR INTEROCEÁNICO, se nos presenta a los chiapanecos acaso como el último llamado del primer cuarto del siglo XXI para aprovechar los beneficios que promete el enlace que se abrirá entre el océano Atlántico (Golfo de México) y el océano Pacífico al conectar dos puertos marítimos con histórica vocación económica, productiva y comercial, amén de otros aprovechamientos que harían del Istmo mexicano la nueva y más efectiva ruta para el intercambio de mercancías con los Estados Unidos, Asía y Europa. Es decir, con nuestro principal socio comercial, con su mayor rival económico y con el viejo mundo con el cual estamos conectados desde hace cinco siglos. Nada más y nada menos, pero sin dividir a la nación como pasó con el Canal de Panamá y empleando una red ferroviaria de primer mundo.
Ese es el umbral de la gran puerta donde ahora estamos situados los chiapanecos como la mejor oportunidad que jamás hemos tenido para ser parte del desarrollo nacional sin tantas asimetrías con los Méxicos del Norte, el Centro y nuestro Sur pobre y marginado, salvo honrosas excepciones como lo es el estado de Yucatán.
Y es que desde el siglo pasado, a diferencia de lo que pasó con el Norte del país, los mexicanos del Sur nos estancamos, no crecimos en términos reales. Chiapas, por ejemplo, hasta la fecha sigue siendo una entidad federativa que ha recibido recursos enormes, los cuales, de acuerdo al CONEVAL, no han superado las carencias en acceso a la salud, a la educación, a la vivienda digna y un largo etcétera de pendientes en los satisfactores mínimos que hacen que la población salga de la pobreza.
De ahí la importancia de que los sectores económicos, productivos, comerciales y de serviciosa establezcan las sinergias ne3cesrias con los tres órdenes de gobierno y logren consolidar proyectos y plataformas logísticas para que Chiapas aprtoveche las ventajas que arrojará lo que, a nuestro parecer y más allá del Tren maya y de Dos Bocas, es el proyecto destinado a sacar adelante al Sur de México.
Más allá de la crítica política al actual régimen, es hora de sumar y multiplicar alianzas ganadoras para todos los protagonistas. La puerta del Istmo se está abriendo y por ahí deberán de pasar los productos agropecuarios y las mercancías generadas con el esfuerzo de un pueblo emprendedor como es el chiapaneco.
Desde la Unión Estatal de la Pequeña Propiedad del Estado de Chiapas (UEPPECH), que agrupa a ganaderos, productores agrícolas, apicultores, fruticultores y un serial extenso de comercializadores y exportadores, entre muchos otros, nos hemos enfocado en dos temas esenciales: el respeto a la propiedad privada de la tierra, que significa la vigencia del estado de Derecho; así como a la asistencia técnica, la seguridad, la capacitación y el mejoramiento de las condiciones del trabajo en el campo chiapaneco. Hemos sumado esfuerzos con gremios empresariales y económicos, impulsando la organización entre los productores de todas las regiones del estado.
Por eso este llamado al sector económico de Chiapas, para que las empresas nos asociemos, diversifiquemos y nos organicemos, a efecto de constituir un paquete de proyectos y programas, a los cuales invitamos a los tres órdenes de gobierno a consensuar. A que sumen su aporte en infraestructura, logística y conectividad. Pero también para lograr créditos a tasas justas que nos permitan competir. Y por igual pedimos a los gobiernos federal y del estado, a seguir invirtiendo en formación de capital humano con miras al proyecto del Corredor Interoceánico.
Los órdenes de gobierno al igual que el sector privado y social están convocados a invertir y a facilitar aún más la apertura de empresas y el desarrollo de negocios. En las últimas décadas y según datos del Instituto Mexicano de Competitividad, (IMCO), estamos en los últimos lugares a nivel nacional y esa es una responsabilidad compartida
Chiapas tiene ventajas comparativas que debemos aprovechar. Junto con Tabasco concentramos dos terceras partes de los recursos hídricos de toda la nación y eso si bien nos abre las puertas a una inversión privada y púbica mayor, ésta no viene sola. Como decíamos, pide capital humano y un esquema normativo que dé certeza a las inversiones. Tenemos a favor la nueva infraestructura del Corredor Interoceánico y la prometida exención de ISR.
De acuerdo con la naturaleza del proyecto del gobierno federal, que reconocemos y respaldamos, los chiapanecos tenemos que aprovechar las vocaciones productivas que él se derivan: Eléctrica y electrónica; Semiconductores; Automotriz (electromovilidad, autopartes y equipo de transporte); Dispositivos médicos; Farmacéutica; Agroindustria; Equipo de generación y distribución de energía eléctrica (energías limpias); Maquinaria y equipo; Tecnologías de la Información y la Comunicación; Metales y; Petroquímica”.
Las expectativas encierran factores positivos para Chiapas en particular, mejores salarios, y prosperidad con la inversión a derramada y a ejercerse. Se trata de que la gente del Sur pueda pagar los estudios de un hijo, sus medicinas ante una emergencia o un buen viaje con el salario recibido.
Si bien al proyecto del Interoceánico le falta mucho, es hora de actuar y apoyar su realización: no obstante de concretarse habrá de convertirse en el polo industrial del desarrollo que esta región ha buscado durante décadas. Aquí vale la pena informar que, en fecha reciente, la Secretaría de Economía informó están por lanzarse las bases de las licitaciones para las concesiones a privados para el desarrollo de 6 de los 10 polos industriales en el Corredor Interoceánico. Y tal y como lo dijo la propia titular de ese ramo del gobierno federal, Raquel Buenrostro, es el inicio de inversiones para los próximos 30 años, lo cual ubicará a México en el foco como una potencia económica mundial.
Y es que el objetivo del plan para el desarrollo del Corredor Interoceánico, significa un nuevo punto estratégico para el país, de hecho, al ser el agua un problema en el norte del país, razón por la cual el actual gobierno, precisó, ya no dará más concesiones. De ahí la importancia, consideramos los pequeños propietarios, de que en su conjunto el sector privado visualice hacia dónde va a crecer.
Finalmente, otro factor a considerar es que, según la Secretaría de Economía, la concesión definitiva para los polos industriales del Corredor Interoceánico, se van a dar 2 años después del fallo de la licitación, con esto se busca que no haya especulación, pues si en ese período no hay inversiones se les quita y se vuelve a poner en subasta. El proceso para adjudicar los polos industriales consta de 10 fases y va a tener una duración de 110 días.
A todo esto habría que añadir que el paquete de incentivos fiscales del Corredor Interoceánico está conformado por depreciación acelerada durante los primeros 6 años, así como exención del IVA en transacciones al interior de los polos y entre estos durante los primeros 4 años. También se considera la exención al 100% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) durante los primeros 3 años, con posibilidad de extenderse por tres años adicionales con una reducción de hasta el 90%, esto en función de variables como número de puestos de trabajo creados.
Recapitulando, recordemos que las vocaciones industriales que se han identificado para este proyecto estratégico son: automotriz; electrónicos; semiconductores; dispositivos médicos; farmacéutica; agroindustria; petroquímica, maquinaria y equipo, equipo de generación y distribución de energía eléctrica; tecnologías de la Información y la Comunicación. Y ahí es donde los chiapanecos tenemos que poner nuestra mirada.
Sin duda, Chiapas está en el ahora o nunca de su transformación profunda.
- Ernesto León Espinosa. UEPPCH
