Rosalino Ortiz /ASICh
Tapachula, Chiapas.- Interesantes reflexiones se lograron no solo entre los trabajadores de la Comisión Federal de electricidad (CFE), sino también entre sus esposas y sus hijos, cuando como un objetivo común, se han dado cuenta que trabajar seguro, es importantísimo.
Lo anterior quedó de manifiesto durante el desarrollo del segundo programa “Vivo Seguro” celebrado en las instalaciones del Centro de Estudios Avanzados y Extensión (CEAyE) de la Unach,
el cual fue organizado por la Zona de Distribución Tapachula de la CFE.
Psicólogos de la empresa y contratados, trabajaron en grupos separados tanto con los trabajadores como con sus esposas y sus hijos, a quienes les hicieron ver que todos tienen que contribuir para que el jefe de familia no solo tiene que usar todos sus equipos de protección en el trabajo, sino que también tiene que estar concentrado para que ninguna distracción lo haga cometer un acto inseguro.
Y fue entonces cuando surgieron las reflexiones: “después de un accidente, la vida ya no es igual”. Pero también comprendieron que no es solo el trabajador el que se accidenta, sino también la familia por el cambio de vida que tiene sufrir.
En este sentido, el superintendente de la Zona de Distribución Tapachula, Misael Escobar Reyes, indicó que la empresa tiene dentro de sus objetivos, velar por la seguridad de la planta laboral, y que a eso se debe la realización de estos programas “Vivo Seguro”, por medio del cual se sensibiliza a los trabajadores, pero también a sus esposas e hijos, ya que la seguridad debe iniciar y debe impulsarse desde el seno familiar.
Añadió el funcionario que los objetivos se han logrado, gracias a la colaboración de quienes intervienen en la preparación y desarrollo del programa “Vivo Seguro”, pero principalmente, por la participación de los trabajadores, sus esposas y sus hijos. ASICh
