CFE mantiene diálogo con comuneros de Los Azufres tras denuncia de daños a la salud

Ciudad de México. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) afirmó que la Central Geotermoeléctrica Los Azufres opera de acuerdo a la normatividad ambiental vigente, que realiza de manera periódica pruebas al aire y agua de la zona, para vigilar que se cumplan con los estándares internacionales. Al mismo tiempo, dijo, mantiene diálogo permanente con autoridades y las comunidades de la región del oriente de Michoacán, para mantenerlos informados sobre el funcionamiento de la planta, indicó en un comunicado.

Lo anterior, luego que el pasado lunes pobladores y representantes del Consejo Supremo Indígena de Michoachán (CSIM) protestaron por los problemas de salud que se presentan en las comunidades, principalmente señalan el incremento de casos de insuficiencia renal, que atribuyen a la presencia de contaminantes por la operación de la planta geotermoeléctrica.

La geotermoeléctrica se ubica en torno a localidades de los municipios Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío. Habitantes de las comunidades de San Matías el Grande, San Pedro Jácuaro y San Isidro Alta Huerta, entre otros, denuncian que pese a la instalación de mesas de trabajo, no se han cumplido los compromisos acordados, incluida la realización de hemodiálisis a los pacientes que lo requieren. Los manifestantes adelantaron que intensificarán sus protestas si no se atienden sus demandas.

Al respecto, la CFE indicó que participa de manera coordinada con dependencias del gobierno del Estado, autoridades federales y habitantes de las comunidades, a través del Comité Interinstitucional de Calidad Ambiental y Salud Pública Región Los Azufres, creado y liderado por el gobierno de Michoacán, instancias a las que mantiene informadas sobre las condiciones ambientales sobre la operación de la planta.

Explicó que durante el presente año se han realizado cuatro sesiones de trabajo, cuyas minutas están a cargo del gobierno estatal, así como visitas técnicas en sitio con participación de integrantes de las comunidades.

En este sentido, el proyecto Azufres II, que actualmente está en etapa de operación y mantenimiento, da cumplimiento a los términos y condicionantes establecidos desde su autorización.

En este contexto, se desarrollan estudios y monitoreos ambientales de manera continua, incluyendo la medición de ácido sulfhídrico en el aire, en distintos puntos del área de influencia y aseveró que las mediciones registradas se encuentran por debajo del umbral de detección de olor establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De igual forma, también se realizan análisis de agua realizados durante los últimos 20 años en 64 puntos dentro y en la periferia del campo geotérmico, cuyos resultados muestran estabilidad en los principales elementos químicos a lo largo del tiempo, explicó.

Agregó que los análisis más recientes de manantiales y arroyos en la zona de influencia, que consideran muestreos periódicos y evaluación de sus características fisicoquímicas, permiten dar seguimiento a su comportamiento conforme los criterios establecidos.

Asimismo, la CFE recordó que se estableció una mesa de trabajo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para fortalecer la colaboración en materia ambiental y, en su caso, reforzar los procesos asociados a la operación del campo.

“La CFE reitera su disposición permanente al diálogo, la transparencia y el trabajo conjunto con autoridades y comunidades, así como su compromiso con el cuidado del medio ambiente y el bienestar de la población, manteniendo una operación sustentable y socialmente responsable”, indicó en su comunicado.

Con información de LA JORNADA

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