Mirena Mollinedo /ASICh
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- El Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, señaló que en la zona fronteriza ha ido en aumento el número de cantinas y burdeles en los que se ofrecen los servicios sexuales de niñas y mujeres.
La agrupación no gubernamental señaló que 21 mil centroamericanas, son prostituidas en 1,552 bares de Tapachula.
Estas mujeres que huyen de la pobreza y la violencia de su país, sus tratantes las vendieron en 200 dólares cada una, en su mayoría menores de edad, revela un estudio de la organizacióninternacional Ecpat.
“Ante la denuncia de estos establecimientos, las autoridades expulsan a las mujeres, deportándolas, incorporándose nuevas mujeres en poco tiempo”, indicó.
El CDMCH “ha registrado casos de mujeres centroamericanas que se unen a policías y militares para recibir protección y evitar ser deportadas”.
“Las mujeres evitan denunciar para no ser deportadas. Ante situaciones de violencia como la física, económica o el quitarle a los hijos”.
El estudio sobre prostitución, revela que las víctimas son redistribuidas a Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y el Distrito Federal. Más del 50% son hondureñas, guatemaltecas, salvadoreñas y nicaragüenses.
“La región Sierra frontera presenta un aumento de cantinas y burdeles en los que se explotan a niñas ymujeres”, menciona.
No hay registro de cuantas redes de trata de personas operan actualmente, pero la organización de las Naciones Unidas, ONU, asegura que es el tercer negocio más lucrativo a nivel mundial, siguiéndole los de drogas y armas.
Este ilícito generaganancias por 32,000 millones de dólares al año. Por cada persona, los traficantes ganan de 4 mil a 50 mil dólares, dependiendo del lugar de origen y destino de la víctima. ASICh
