Alberto Ruiz /ASICh
Cintalapa de Figueroa, Chiapas.- El arzobispo de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez Rogelio Cabrera López, presidio la ofrenda eucarística en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán en Cintalapa para celebrar las bodas de diamante del presbítero Santiago Morales Alcázar.
El sacerdote cintalapaneco tuvo el apoyo de la comunidad católica, al reconocerle la vida sacerdotal que llevo durante 60 años luego de haberse ordenado sacerdote.
El arzobispo Rogelio Cabrera López en la homilía menciono que fue una fiesta de agradecimiento a la comunidad cintalapaneca, porque siempre quiere y apoya a los sacerdotes que son enviados a esta parroquia.
“Que mejor para alguien que es nativo de esta ciudad, ojala que Cintalapa siga dando mas sacerdotes para seguir dando a conocer la palabra de nuestro padre”.
Enfatizo que Cintalapa es un lugar donde se cultivan muchas virtudes y hay siempre vocaciones ya que en todas las diócesis son solo cuatro sacerdotes que están llegando a esta edad de servicio sacerdotal ya que todavía existe un clero muy joven porque no hay que olvidar que la arquidiócesis inició hace apenas 46 años y por eso la mayoría de los sacerdotes cuentan con menos de 40 años.
Dijo que para Cintalapa estas bodas de diamante del padre Morales con es conocido, es un regalo.
En este contexto el presbítero Santiago Morales Alcázar, menciono que esto tienen mucho significado para el, al llegar a sus bodas de diamante porque es el único que ha llegado a esta edad después de pasar por las bodas de plata, luego de oro y ahora de diamante.
“Jamás me imagine que después de que en 1950 me nombraran sacerdote iba a llegar a esta fecha sirviendo a la comunidad católica y a la iglesia, creo que el regalo más grande que dios me dio es ser sacerdote porque un sacerdote es eterno, tanto en la tierra como en el cielo, porque este sacramento es como el del bautismo, no se borra y una vez que me muera, allá en el cielo sigo siendo sacerdote”, culmino el festejado. ASICh
