París. La multinacional francesa Capgemini anunció el domingo la venta de una filial tecnológica que trabaja con la agencia de inmigración estadunidense ICE, tras la polémica suscitada por ese contrato.
“Capgemini pondrá a la venta su filial Capgemini Government Solutions (CGS) y el proceso de cesión de esta entidad, que representa 0.4 por ciento de la cifra de negocio estimada del grupo en 2025 (menos de 2 por ciento de su facturación en Estados Unidos) se iniciará de inmediato”, informó la empresa en un comunicado.
Indicó también que las reglas para trabajar con agencias del gobierno federal de Estados Unidos “no permitían al grupo ejercer un control adecuado sobre ciertos aspectos de las operaciones de esta subsidiaria para asegurar que estuvieran alineados con los objetivos del grupo”.
La semana pasada, el ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, instó a Capgemini a ser completamente transparente sobre su contrato con ICE para proporcionar una herramienta tecnológica para identificar y localizar extranjeros.
“Insto a Capgemini a arrojar luz, de manera extremadamente transparente, sobre sus actividades, sobre esta política, y sin duda a cuestionar la naturaleza de estas actividades”, dijo Lescure.
Los comentarios de Lescure se produjeron después de que el presidente ejecutivo de Capgemini, Aiman Ezzat, revelara que recientemente se había tenido conocimiento del contrato adjudicado a CGS.
“La naturaleza y el alcance de este trabajo han planteado preguntas sobre lo que típicamente hacemos como empresa de negocios y tecnología”, expresó Ezzat en un mensaje publicado en LinkedIn. “Con todo respeto a la gobernanza separada y las restricciones de CGS, me han informado que la junta directiva independiente ya ha comenzado el proceso de revisión del contenido y alcance de este contrato y los procedimientos de contratación de CGS”.
Capgemini es una empresa de consultoría y tecnología que emplea a más de 340 mil personas en más de 50 países.
Con información de LA JORNADA
