Los Ángeles. El fiscal general del estado de California, Rob Bonta, reclamó el miércoles aclaraciones a la FIFA sobre “posibles prácticas comerciales engañosas” relacionadas con la venta de entradas para el Mundial, que arranca en junio en México, Estados Unidos, y Canadá
Las investigaciones se apoyan en un reporte del medio The Athletic, que informó que hubo aficionados que compraron boletos de “categoría 1”, los más caros, y recibieron asientos que inicialmente se presentaban como de categoría inferior. El fiscal preguntó a la FIFA en una carta pública acerca de una “posible violación de la ley de California” que “ofrece una fuerte protección a los consumidores”.
Bonta consultó si fueron vendidas “entradas a partir de categorías presentadas en los planos de los estadios, antes de modificar dichas categorías a posteriori en el momento de asignar los asientos”.
California hospedará partidos de la Copa del Mundo en sus sedes de Los Ángeles y Santa Clara, cerca de San Francisco. Desde hace meses, los exorbitantes costos de los boletos son un motivo de tensión alrededor del primer Mundial ampliado a 48 selecciones.
La organización de aficionados Football Supporters Europe (FSE) acusó al organismo rector del futbol de “extorsión” y de “traición monumental” a los fanáticos de este deporte.
“Esperamos recibir la información solicitada por parte de la FIFA como parte de nuestra revisión en curso”, dijo Bonta.
El fiscal reclamó en particular copias de los planos de los estadios y las fechas de sus modificaciones, así como el número de aficionados que recibieron una entrada de categoría inferior.
Los consumidores californianos que creen haber sido engañados fueron invitados a presentar una denuncia ante la fiscalía. La FIFA respondió en abril a The Athletic que los planos de los estadios presentados en el momento de la compra, y posteriormente modificados, eran “indicativos”.
Con información de LA JORNADA
