Erick Gil /ASICh
Los hechos violentos que se han registrado en el municipio de Jiquipilas han demostrado la incapacidad de gobernar por parte de las autoridades municipales tanto del ex presidente municipal Léster Hernández Esquinca y del alcalde interino Hernán Nanduca Esquinca, ya que no pudieron dar batalla a la delincuencia que aumentó en estos últimos tres años, sostuvo Alejandro Cruz Sánchez, representante transportista en la región.
Asaltos carreteros, en casa habitación, secuestros, asesinatos de cantineros y prostitutas son los casos que han puesto en alerta a la población Jiquipilteca, quienes cada vez desconfían de la actual administración que dirige Nanduca Esquinca, profesor que nunca debió haber abandonado el magisterio, ya que de por sí no podía dirigir a cuarenta alumnos, menos que pudiera con más de 30 mil habitantes.
Los habitantes del lugar esperan que en lo que resta de esta administración no se registren hechos lamentables como lo que suceden casi a diario en este municipio que se encuentra sumergido en la drogadicción, pandillerismo e inseguridad.
Agregó que los habitantes no descartamos que sean las propias autoridades municipales quienes resultan ser los principales sospechosos de crear condiciones propias para la presencia de la delincuencia organizada, ante la incapacidad de resolver este problema.
Cruz Sánchez dijo que las autoridades estatales deben de poner mayor atención en este municipio que empieza a contar con caracterizaciones de intensidad de inseguridad, desde que el PRD llegó a dirigir los destinos de este pueblo.
Inclusive al parecer este instituto político ha quedado en el olvido en Jiquipilas, esperamos que con la llegada del nuevo alcalde de PRI de buenos resultados para el bien de la población, apuntó. ASICh
