Arcano Político

Candidato de la derrota anunciada

Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ

Ciudad de México.- Idolatrado hasta el fanatismo por sus seguidores y rechazado por los electores, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador es confirmado como candidato presidencial por las llamadas izquierdas en un PRD controlado por sus operadores.El autoproclamado “Presidente Legítimo” en su visita a Washington en 2006, es el artífice de la atomización del partido y debilitamiento electoral por los video escándalos de la corrupción de sus allegados René Bejarano Martínez y Gustavo Ponce, y su nepotismo con el sueldo de 60 mil pesos mensuales a su chofer y primo Nico.

Fundado el 5 de mayo de 1989, el PRD pasó en el tercer milenio de gobernar 6 estados a únicamente 3, perdiendo el importante bastión de Michoacán, tierra del general Lázaro Cárdenas del Río, considerado el segundo estadistas después de Benito Juárez, y padre del considerado aún líder moral Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

El culto a la personalidad de López Obrador se fortaleció con los llamados “Panteras” del Distrito Federal, que llevan el control político electoral a niveles de fanatismo virulento, en defensa de los más de 50 mil taxias llamados “piratas” y con la “entrega” de departamentos de interés social sin escrituras para quitarlo a su arbitrio.

Además, estos elementos se fortalecieron en los mecanismos de control en el relevo de la dirigencia nacional del PRD, quedando de presidente su asesor de 2004 a 2006 y por lo mismo, su operador José de Jesús Zambrano Grijalva, quien se desempeñó también como segundo de Jesús Ortega Martínez, ex secretario de Marivilia Carrasco, vinculada con su Partido Laboral al teórico de la conspiración estadounidense Lyndon Hermyle LaRouche, Jr.

Para “oficializar” la candidatura presidencial del tabasqueño, se presentó el resultado de dos encuetas con 5 preguntas en donde López Obrador ganó en 3 de las respuestas a su ex secretario de Seguridad Pública y actual jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard Casaoubon, por cierto, alfil de Manuel Camacho Solís, el autollamado “ideólogo” del salinismo y yerno del desaparecido chiapaneco Manuel Velasco Suárez.

Nuestro compañero Alberto Najar, periodista de la BBC Mundo acreditao en México reportó: Y aunque muchos daban por sentado que tomarían esta decisión, en México algunos se preguntan por qué la apuesta por uno de los personajes más controvertidos en la actual vida política del país.

En 2006 López Obrador no aceptó el resultado de los comicios donde Felipe Calderón fue elegido presidente por un estrecho margen: el 0,56% de los votos.

La impugnación del resultado, además de acciones como un prolongado campamento de protesta en una de las avenidas centrales de la capital mexicana, perjudicó la imagen electoral de la izquierda, que pasó de gobernar en seis estados a sólo tres.

De acuerdo con algunas encuestas, López Obrador es uno de los políticos con más nivel de rechazo entre los electores, pero al mismo tiempo, entre sus simpatizantes cuenta con un respaldo casi total.

A pesar de ello, prácticamente todos los analistas políticos veían la postulación del ex alcalde como inevitable.

“Eso quieren los simpatizantes de izquierda en México”, explica a BBC Mundo Roy Campos, director de la empresa encuestadora Consulta Mitofsky.

“Desde 2006 quedaron dolidos, con un sentimiento de robo, engaño y con ganas de ir a la revancha. Esos simpatizantes siempre han visto a López Obrador como su candidato”.

En términos reales, el ex alcalde nunca dejó de ser candidato. En los últimos cinco años ha recorrido los 2.440 municipios del país, y creó la asociación civil Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Analistas han dicho que la agrupación funciona como una estructura paralela a los partidos de izquierda, y en los hechos opera como plataforma de campaña para López Obrador.

Desde el movimiento se organizaron protestas contra el intento del gobierno de permitir la participación de capital privado en Petróleos Mexicanos (Pemex).

También concentró las movilizaciones para impedir la reforma a las leyes laborales, y en los últimos años promovió críticas a la estrategia oficial contra la delincuencia organizada.

Las acciones mantuvieron la visibilidad política del ex alcalde, pero también reforzaron la imagen negativa que muchos se formaron durante los comicios de 2006 y el conflicto post electoral.

Una percepción que el virtual candidato ha tratado de cambiar recientemente: por primera vez en varios años se reunió con empresarios de Monterrey, sede de algunos de los grupos económicos más importantes del país.

Luego viajó a Estados Unidos para hablar en el Centro Woodrow Wilson, uno de los espacios de reflexión académica y política más importantes de ese país.

A diferencia de hace cinco años López Obrador no es el candidato favorito, mantiene la opinión negativa más alta en los electores y se enfrenta a un adversario más poderoso, el PRI, que gobierna en 20 de los 32 estados de México.

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