El engaño migratorio de Obama
Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ
Ciudad de México.- Dio la vuelta al mundo la noticia de BBC Mundo: EE.UU. detiene deportación de indocumentados, publicada anoche en su portal de internet a las 20:30 horas tiempo de México.Adjudicó a dos funcionarios estadounidense el anuncio, curiosamente, en los mismos términos de la noticia del 28 de agosto de 2010.
Se trataría, entonces, de un elemento recurrente. Aunque la diferencia entre la información del año pasado y la de este 2011, radica en que el presidente de Estados Unidos, el demócrata de ascendencia afroamericana, Barack Obama, se encuentra en plena campaña de reelección que le disputan anticipadamente los republicanos.
Por lo demás, parecería que el tiempo se suspendió en el espacio, con ligeros ajustes en las cifras. Recordemos la nota del 28 de agosto de 2010:
Las autoridades de EE. UU. cambian su política migratoria respecto a los extranjeros que ingresaron ilegalmente al país y pidieron su regularización.
La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha anunciado que cancela la deportación de los ilegales detenidos cuyas solicitudes para convertirse en residentes están pendientes. Se trata precisamente de los indocumentados que no han cometido delitos graves y no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional.
Según el memorándum publicado por el organismo “si no hay investigaciones o factores seriamente adversos” contra un inmigrante ilegal, el ICE “actuará rápidamente para desechar los procedimientos” de deportación antes de que sea llevada a cabo por las instituciones encargadas.
De acuerdo con el portavoz de la oficina, Richard Rocha, esta iniciativa en ningún caso comporta una amnistía “por la puerta trasera”. Al contrario, su objetivo principal es concentrarse en “el arresto y expulsión de extranjeros criminales”. Además, recordó que el organismo “ha colocado a más gente en trámites de deportación este año que nunca” tras expulsar del país a más de 167.000 inmigrantes condenados por crímenes.
El memorándum también busca reducir la carga en los juzgados de inmigración, indicó el secretario de Estado adjunto del ICE, John Morton.
Hasta junio pasado estos tribunales tenían 247.922 casos pendientes. El tiempo promedio de espera fue de 459 días, aunque en algunos distritos del país podía ser mayor (hasta dos años, según los datos del grupo de investigación Transactional Records Access Clearinghouse, de la Universidad de Syracuse). El año pasado se identificaron unos 17.000 casos en los tribunales que podrían ser eliminados si el ICE hubiera detenido entonces sus procesos contra ilegales que solicitaron el estatus legal, informa EFE.
Comparemos ahora el reporte de nuestra compañera Valeria Perasso, periodista de la BBC Mundo, acreditada en Los Ángeles, California:
Este jueves los miles de hispanos indocumentados recibieron una buena noticia: la Casa Blanca anunció que postergará indefinidamente las causas de deportación de extranjeros sin papeles que no tengan expedientes criminales o que no representen una amenaza a la seguridad nacional.
La decisión -comunicada por dos altos funcionarios de gobierno en una conferencia telefónica de la que participó BBC Mundo- introduce un cambio importante en las políticas migratorias de la gestión de Barack Obama, durante la cual se ha alcanzado un número récord de deportaciones.
En el año fiscal 2010, el Departamento de Seguridad Interior expulsó del territorio estadounidense por vía legal a más de 392.000 indocumentados, según cifras oficiales, el mayor número de la historia del país.
El gobierno señaló que las nuevas políticas regirán sólo para personas que tengan una causa de deportación pendiente (lo que técnicamente se conoce como removal procedures) y permitirán que estos inmigrantes postulen para un permiso de empleo, aunque sin garantías de que éste les sea concedido.
Aunque no existe un cálculo oficial, se estima que se beneficiará así a miles de hispanos indocumentados, cuyos casos serán evaluados uno a uno por un comité.
Sin embargo, eso no significa que sus causas de deportación vayan a quedar cerradas: sólo serán congeladas y podrán ser reabiertas por el gobierno en cualquier momento, si reciben información sobre presuntas conductas delictivas de los beneficiarios o a discreción de los funcionarios de migración.
Hay más pero eso, creemos que es suficiente.
Veamos ahora las cifras: En 2010 se habla de 247 mil 922 casos pendientes y en 2011 de más de 300 mil, y es el mismo argumento: El año pasado se dijo que “El tiempo promedio de espera fue de 459 días” y ahora se arguyó que “genera demoras de hasta dos años”.
Tenemos, entonces, que la incapacidad administrativa de la justicia para procesar las deportaciones obligan a la Administración Obama a posponer esa medida, aunque se intenta aprovechar el círculo vicioso y convertirlo en círculo virtuoso de una aparente muestra de cumplir sus promesas electorales ahora que tanto necesita el voto hispano.
Sin embargo, emerge la entraña de la dramática realidad: En el año fiscal 2010, el Departamento de Seguridad Interior expulsó del territorio estadounidense por vía legal a más de 392.000 indocumentados, según cifras oficiales, el mayor número de la historia del país.
Además de que en Arizona se concluyó la construcción del Muro de la Tortilla y se aumentó el número de agentes de la Border Patrol con ex soldados experimentados y frustrados en las guerras en Irak y Afganistán, que resulta en el aumento de agresiones mortales a los mexicanos, indocumentados o no, en suelo estadounidense o mexicano.
Dicho en otras palabras: ue lo que se anuncia desde las oficinas de Washington “no siempre se ve reflejado en el terreno”, donde los indocumentados continúan siendo detenidos de a centenares.
